Política

10 claves para el éxito del gobierno de Gabriel Boric o de José Antonio Kast. Por Kenneth Bunker

ex-ante
Por Ex-Ante
Por qué es importante asegurar la autoridad en Hacienda, priorizar la estabilidad política, considerar la composición del Congreso, proponer un plan claro para reformas las pensiones, escuchar a los expertos y mantener el orden – entre otros imperativos- para que un futuro presidente haga un gobierno exitoso.

1. Considerar la composición del Congreso. Para el próximo presidente, será imposible ignorar los resultados electorales del pasado 19 de noviembre. Pues, la composición del Congreso será clave en determinar las restricciones políticas e ideológicas del próximo mandatario. La realidad es que ni Kast ni Boric podrá contar con más de la mitad de los diputados y que hay un empate en el Senado. Por lo tanto, el próximo presidente no solo tendrá que adaptar su programa a la realidad legislativa, sino que también comenzar a moderar las expectativas generadas por las promesas de campaña. Después de todo, la gente estará esperando cosas que simplemente serán imposibles entregar.

2. Confiar en los que tienen experiencia.  El lunes comienza la construcción de equipos. El próximo presidente empezará a considerar y descartar nombres de personas para su gabinete. En este proceso, si quiere ser exitoso, tendrá que combinar nombres nuevos con nombres experimentados. Y porque es evidente que junto a Kast o Boric vendrán nombres nuevos, es especialmente importante que puedan incluir a los más experimentados también. Si el ganador acaba nominando solamente a miembros de su círculo cercano, le ocurrirá lo mismo que le ocurrió a Michelle Bachelet en su segundo gobierno con su primer gabinete: terminará solo y buscando apoyo al poco andar.

¿Dónde tengo que ir a votar?: Revisa con tu RUT dónde te tocará sufragar este domingo AFP
Lee También >

¿Dónde tengo que ir a votar?: Revisa con tu RUT dónde te tocará sufragar este domingo

3. Asegurar autoridad en Hacienda. Probablemente, el ministerio más importante del próximo gobierno sea Hacienda. Con la crisis económica, y con dos programas que se han caracterizado por ser insuficientes o incompletos, el nombre de la persona a cargo de esa cartera será clave. Por lo mismo, será importante que la persona a cargo no solo cuente con autoridad en el rubro, pero también en el circuito internacional. Repetir el error de Bachelet (de darse un lujo con Alberto Arenas) podría ser terminal. Chile necesita responsabilidad fiscal y dar señales de estabilidad inmediata. La nominación del ministro de Hacienda dirá cómo vienen los próximos trimestres.

4. Priorizar la estabilidad política. Si bien será clave enviar señales de estabilidad financiera, igual de importante será hacerlo en el ámbito político. El ganador llegará a La Moneda con menos de dos millones de votos (de 15 millones posibles) en la primera vuelta. Por lo tanto, llegará con una base de apoyo muy baja. Si no da señales de estabilidad política dese el comienzo, comenzarán las dudas. La estabilidad se puede conseguir ofreciendo un gobierno relativamente transversal (más allá de la base). Y aunque le pueda significar un costo en lo político, si no lo hace, el desenlace podría ser el peor. El ganador debe incluir a los sectores moderados en sus equipos.

5. Promover un Estado eficiente. Si hay alguna lección que se pueda desprender de los eventos que han sacudido el país en los últimos años, luego del estallido social y la pandemia, es que el Estado debe cumplir un rol más importante en la vida de las personas. Pero al mismo tiempo debe ser eficiente. Un Estado que no responde es igual de dañino que uno que no existe. Los chilenos quieren un Estado relevante, pero eficiente. Es quizás, lo que algunos interpretan como socialdemocracia. Cualquiera que sea el candidato ganador, debe ahondar en el discurso que ambos candidatos parecen haber coincidido (paradojalmente) entre la primera y la segunda vuelta.

6. Escuchar a los expertos. Parece obvio, pero no lo es. El próximo presidente debe mirar la evidencia. Debe referir a los expertos cuándo corresponde y actuar desde allí. Tanto Kast como Boric han fallado dramáticamente en este punto: Boric, ignorando a sus asesores en las votaciones de los retiros de fondos de pensiones; Kast, poniendo en duda la urgencia de la crisis climática. La extensión de las repercusiones, de ignorar selectivamente según conviene políticamente, puede ser devastadora. Además, cuestionar a los expertos le abre espacio al populismo, al enmarcar a la elite como una empresa en contra del pueblo. Un camino peligrosamente posible.

7. Considerar el rol de la constituyente. Con un congreso equilibrado (tensionado entre la polarización del Senado y la fragmentación de la Cámara), la relación entre el próximo presidente y la Convención Constitucional será especialmente importante. Considerando que la Convención estará a la izquierda del próximo mandatario, estará buscando complementar las avenencias de La Moneda. Lo que el presidente no pueda hacer, lo buscará hacer la Convención. Para Kast, la tensión sería clara; una relación especialmente difícil que solo se resolvería en el plebiscito de salida. Para Boric, habría mayor sincronía, pero al mismo tiempo, un salvavidas de plomo si finalmente se rechaza el texto.

8. Proponer un plan claro para reformar el sistema de pensiones. Probablemente el tema más importante relacionado a los derechos sociales que aqueja a la gente es el de pensiones. No es sorpresa, entonces, que hay sido el tema más utilizado por los candidatos para apelar a los votantes de sus respectivos sectores. Es un tema crucial, y que debe comenzar a resolverse. Lamentablemente, parece ser un tema políticamente manoseado hasta el punto de hacer cualquier arreglo inviable. Por lo mismo, el próximo presidente deberá poner en marcha un plan claro para resolver el asunto. Si no resuelve correctamente en las primeras semanas, podría ser la razón que explique el final de su luna de miel.

9. Enfocarse en los salarios y el trabajo. En el actual ciclo electoral se ha hablado demasiado de derechos sociales e ideología y poco de lo finalmente es inmediatamente apreciado por las familias: los salarios y las ofertas de trabajo. Si bien no han sido temas completamente ignorados, han sido preocupantemente opacados. Cualquiera que sea elegido presidente tendrá que lidiar con estos temas. De hecho, al asumir su mandato, el ganador se dará cuenta inmediatamente que son decisivas. Ninguno de los dos podrá gobernar en paz si la gente no puede proveer. Con el alto endeudamiento del Estado, no queda otra que dinamizar la economía por medio de la subvención laboral.

10. Asegurar el orden. Si no hay derechos sociales no habrá orden, se ha sugerido. Pero si no hay orden, no habrá derechos sociales. Los chilenos quieren que el Estado juegue un rol más importante en garantizar el bienestar, pero no a cualquier costo. Esta es una lección que el próximo presiente deberá aprender rápidamente. Apremia, por ejemplo, hacerlo en temas que son cruciales resolver, y que no se pueden ignorar más: el narcotráfico en las poblaciones de las grandes ciudades y la inmigración irregular en el norte. Si el próximo presidente no da solución inmediata a estos temas, tendrá tremendas dificultades para implementar su programa.