Proliferación de cicuta tras las lluvias: Cómo reconocer esta planta tóxica parecida al perejil que puede provocar la muerte
ISP - Cicuta
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Los recientes eventos meteorológicos que han afectado al país no sólo han causado estragos, como inundaciones o el aluvión de Las Condes. Las lluvias también han favorecido la proliferación de una especie que el Instituto de Salud Pública (ISP) incluye en su listado de plantas tóxicas para Chile.
Se trata de la cicuta, planta que en 2020 provocó la muerte de un niño de 8 años con autismo en Quillota, región de Valparaíso, quien resultó intoxicado tras ingerir la hierba que se encontraba en el patio de su casa.
Si bien la autoridad no ha levantado oficialmente una alerta por la diseminación de esta planta, desde el ISP sí destacan su creciente abundancia producto de las últimas lluvias, apuntando al cambio climático que intensifica el ciclo entre sequías severas y tormentas repentinas.
"Durante la sequía, muchas plantas nativas de nuestro país mueren o entran en latencia profunda, dejando el suelo descubierto. Y las semillas de cicuta tienen una gran resistencia y pueden permanecer latentes en la tierra durante años", planteó Mirtha Parada, jefa de Coordinación de Régimen de Control Sanitario y Medicinas Complementarias del ISP.
"Al llegar las lluvias torrenciales, que es lo que ha sucedido en este último tiempo, o inundaciones, las semillas latentes germinan nocivamente, aprovechando la alta humedad del suelo, colonizando rápidamente terrenos donde ya no hay competencia vegetal porque las otras plantas nativas ya entraron en latencia. Entonces por eso que se ha diseminado y como crece a la orilla de los caminos o en los cursos de los ríos o en sitios eriazos o en lugares donde había flores nativas y esta flora murió, aparece la cicuta", complementó.
Parecida al perejil y al cilantro: ¿Cómo reconocer la cicuta?
Es un hecho que las semillas de cicuta se han diseminado y actualmente su crecimiento ha proliferado. Frente a este escenario, es de suma importancia conocer las características de la Conium maculatum L. —su nombre científico— así como también síntomas y qué hacer frente a una intoxicación.
Destacar que aunque no es nativa de nuestro país, la cicuta en Chile se encuentra desde la región de Coquimbo hasta la región de Los Lagos. También se ha reportado su presencia en el archipiélago Juan Fernández. Crece bien en suelos húmedos y se encuentra a las orillas de los caminos, en las zanjas, o en áreas más abiertas (como el campo).

Se puede confundir con el perejil o el cilantro. De hecho, otro de los nombres que recibe es el de perejil venenoso. El ISP la describe como "una planta herbácea bienal con tallos erectos, lisos, huecos y marcadamente moteados con manchas violetas irregulares, alcanza hasta 2,5 metros de alto".
"Tiene hojas compuestas de hasta 50 cm, triangulares, sin pelos, parecidas a helechos y dispuestas alternativamente en el tallo. Las flores son pequeñas de 2-3 mm, blancas, tienen cinco pétalos y crecen en racimos con forma de paraguas. La planta tiene una sola raíz primaria parecida a una zanahoria blanca. Los frutos son ovoides con crestas visibles y se vuelven marrón grisáceo cuando maduran", agrega la descripción.

También destaca que la parte tóxica es toda la planta, esto debido a los alcaloides tóxicos que contiene: nicotina, anabasina, citisina, n-metilcitisina, coniína, n metilconiina y γ-coniceína. La dosis letal de coniína en humanos vía oral se estima entre 150 y 300 mg, lo que se traduce en 6–8 hojas, o una dosis aún menor de semillas o raíces.
Los síntomas por intoxicación con cicuta
Sobre los síntomas, luego de la ingesta de esta planta puede haber signos clínicos de intoxicación como:
- Nerviosismo.
- Micción y defecación frecuentes.
- Salivación.
- Lagrimeo excesivo.
- Taquicardia.
- Debilidad.
- Temblor.
- Parálisis muscular progresiva.
- Incoordinación seguida de bradicardia y depresión.
- El coma y la muerte por insuficiencia respiratoria también pueden ocurrir.
Además, es teratogénica. Es decir, produce malformaciones en el embrión o feto. Los defectos congénitos comunes incluyen paladar hendido y múltiples contracturas congénitas del esqueleto.
Finalmente, sobre el manejo clínico de la intoxicación —cómo debería actuar el cuerpo médico en caso de que llegue al servicio de urgencia alguna persona intoxicada con la planta— el ISP destaca que, junto con considerar seriamente consultar a un centro de información toxicológica, primero se deben brindar cuidados sintomáticos y de apoyo, prestando atención a la ventilación adecuada y los signos vitales.

El control de la hiperactividad autónoma del paciente generalmente no es necesario a menos que se desarrollen o se anticipen complicaciones secundarias, como isquemia miocárdica. En ese caso, las anomalías de los signos vitales pueden corregirse mediante el uso prudente de fármacos antihipertensivos, incluidos nitroprusiato o diltiazem, según corresponda.
Los síntomas neuromusculares no se pueden antagonizar eficazmente porque los agentes eficientes (como fármacos similares al curare) también producirían bloqueo neuromuscular. Los pacientes con esfuerzo ventilatorio inadecuado deben ser tratados con soporte. Las convulsiones deben responder a las benzodiazepinas intravenosas, como lorazepam o diazepam. La atropina puede revertir algunos de los efectos tóxicos.
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