De homicidios aislados a una red de sicarios: Cómo la Fiscalía llegó a la "Operación Purga"
Agencia Uno - De homicidios aislados a una red de sicarios: cómo la Fiscalía llegó a la Operación Purga
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Lo que inicialmente aparecía como una serie de homicidios asociados a disputas entre bandas de narcotráfico terminó revelando una estructura criminal más amplia. La investigación de la Fiscalía de O’Higgins permitió establecer, según sus antecedentes, la existencia de una red de sicarios que habría sido utilizada por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en Rancagua.
El punto de partida se situó a mediados de 2025, cuando el Ministerio Público comenzó a detectar una seguidilla de asesinatos entre bandas rivales que operaban principalmente en el sector nororiente de la comuna.
Según el fiscal regional de O’Higgins, Aquiles Cubillos, en esos primeros casos el móvil parecía estar relacionado con ajustes de cuentas y disputas territoriales vinculadas al tráfico de drogas.

Una serie de homicidios que comenzó a mostrar conexiones
El hecho de que algunos de los homicidios ya estuvieran aclarados respecto de sus autores materiales no significó que la investigación terminara.
Por el contrario, hacia fines de 2025 la Fiscalía comenzó a analizar en conjunto los antecedentes que había reunido en cada una de las investigaciones.
“Nos dimos cuenta que habían muchas relaciones y que todas llegaban a un sujeto”, señaló Cubillos a Reportajes Teletrece Sábado.
Ese análisis permitió, de acuerdo con la Fiscalía, pasar de investigaciones individuales a una hipótesis mayor, detrás de los distintos hechos habría una organización que estaba involucrada en la disputa territorial entre bandas dedicadas al narcotráfico.
La investigación comenzó así a buscar no solamente quiénes habían ejecutado materialmente los homicidios, sino qué estructura estaba detrás de ellos y quién tomaba las decisiones.
Informantes entregaron las primeras pistas sobre los sicarios
Fue durante ese proceso que aparecieron antecedentes que apuntaban a una modalidad distinta de operación.
De acuerdo con Cubillos, informantes, testigos reservados y cooperadores aportaron información sobre la eventual contratación de sicarios extranjeros por parte de una de las organizaciones investigadas.
La Fiscalía comenzó entonces a corroborar esos antecedentes mediante distintas diligencias investigativas.
Al principio, explicó el fiscal, los investigadores solo contaban con apodos. Posteriormente lograron establecer las identidades de los sujetos y determinar qué función cumplía cada uno. Para ello utilizaron, seguimientos, vigilancia y cámaras de seguridad.
El objetivo era establecer si las personas mencionadas por los informantes efectivamente correspondían a quienes estaban detrás de los homicidios y cuál era su relación con las bandas de narcotráfico.
El hallazgo: sicarios que prestaban servicios a las bandas
Según Cubillos, los presuntos sicarios no eran necesariamente integrantes de las bandas que controlaban el tráfico de drogas, sino que mantenían una relación de prestación de servicios para cometer homicidios por encargo.
“Tenían una relación de prestación de servicio”, explicó el fiscal.
La estructura investigada, según los antecedentes entregados por Fiscalía, estaba dedicada al narcotráfico de pasta base y contaba con distintas funciones, entre ellas vendedores, proveedores y distribuidores.
A esta estructura se habría sumado un componente destinado a ejecutar homicidios por encargo.
En algunos casos, además, los sicarios habrían recibido armas de las propias organizaciones para cometer los delitos.
