Incluye un falso aviso de bomba: Los antecedentes del ejecutivo chileno detenido por racismo en Brasil
En prisión en territorio brasileño se mantiene el chileno Germán Andrés Naranjo Maldini desde hace algunos días.
El hombre, que trabaja como gerente comercial de la empresa Landes, fue detenido tras incurrir en actos de racismo y homofobia a bordo de un vuelo Latam que iba desde Brasil a Alemania.
En un registro difundido, se aprecia como Naranjo se refiere a un pasajero como "mono" y de tener "olor a negro". También aseguró que para él, era "un problema ser gay".
Tras los hechos, el chileno fue aprehendido y permanece en el Centro de Detención Provisional (CDP) de Guarulhos, con la posibilidad de ser acusado de delito racial, arriesgan hasta cinco años de cárcel.
Por otro lado, la empresa Landes decidió apartar "formal y preventivamente" de sus funciones al ejecutivo y agregaron que condenaban "de manera categórica y sin matices todo acto de discriminación, racismo u homofobia".
Los otros antecedentes del chileno detenido por racismo
No obstante, este episodio no sería el primero que enfrentaría al ejecutivo con la ley.
Según publicó Meganoticias, Germán Naranjo enfrenta una investigación en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago por el delito de soborno o cohecho activo a un funcionario público, hecho por el que el Servicio de Registro Civil se querelló en su contra.
La situación habría ocurrido el 4 de febrero del año pasado en una oficina del mencionado servicio en Lo Barnechea, donde el querellado habría ingresado directamente a un módulo de atención sin pedir número para retirar el pasaporte de su hijo menor edad, episodio en el que "se dirigió de manera prepotente" a una funcionaria y tras haber abandonado el módulo, habría vuelto mostrando un fajo de billetes de $10.000 a la trabajadora para agilizar el trámite.
El otro episodio corresponde a un falso aviso de bomba y que también se encuentra en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago.
En base a lo que informa el ya mencionado medio, el 29 de agosto de 2013 Naranjo llegó acompañado de una mujer a una habitación del Hotel W en Las Condes, pidiendo después cambiar la pieza porque no era de su gusto. No obstante, después le habría pedido a un botones volver a esta porque "se le había quedado una bomba para matar a todos los musulmanes".
Estas palabras activaron el protocolo de seguridad del hotel y derivó en la llegada del GOPE de Carabineros al lugar, donde descartaron la presencia de un artefacto explosivo. Asimismo, la acompañante del hombre había dicho que este incurrió en una situación similar en el restaurante del lugar.
No obstante, la Fiscalía decidió no perseverar y pidió formalmente no iniciar una investigación por estos hechos.

