Nacional

Servicio Jesuita a Migrantes denuncia a PDI e Interior ante la Contraloría por abandono de migrantes

Agencia Uno
Por T13
Se trata de siete personas migrantes que fueron abandonadas en una carretera cercana a la localidad de Chañaral "en pleno desierto, con poca ropa, recursos escasos y sin orientación para retornar a su lugar de residencia".

El Servicio Jesuita a Migrantes (SJM) denunció ante la Contraloría General de la República a la Policía de Investigaciones (PDI), el Ministerio del Interior y a quienes resulten responsables por el abandono de personas migrantes en Chañaral.

Según detallaron en un comunicado, se trata de siete personas migrantes que fueron abandonadas en una carretera cercana a la localidad de Chañaral, "en pleno desierto, con poca ropa, recursos escasos y sin orientación para retornar a su lugar de residencia".

En esa línea, acusaron que el hecho se dio en medio del operativo del Gobierno que culminó en la expulsión de 72 ciudadanos extranjeros de origen argentino y colombiano.

"Se solicita al órgano contralor que, de ser procedente, ordene instrucción de sumarios administrativos en contra de quienes resulten responsables del perjuicio causado a un grupo de personas extranjeras", indicaron.

Al respecto, afirmaron que las personas migrantes estaban bajo custodia de los organismos denunciados y que, luego que la Corte de Apelaciones de Arica dictara la orden de no innovar, se dio la instrucción de dejarlos libres.

HRW emplaza a Galli: Agencia Uno
Lee También >

HRW emplaza a Galli: "Creo que no ha leído correctamente nuestro informe sobre deportaciones”

"La orden fue recibida por la PDI mientras iban en viaje en un bus hacia Santiago con las personas que serían deportadas. Los funcionarios públicos verificaron entonces sus identidades y procedieron a bajar a las siete personas que trasladaban con escasa vestimenta, sin dinero, a pocas horas de oscurecer, en pleno desierto, abandonándolas a su suerte", relataron.

Al respecto, la directora nacional del SJM, Waleska Ureta, señaló que "el Estado debe resguardar siempre la dignidad de las personas migrantes. Y esperamos que esta acción contribuya a enmendar y aclarar por qué dejaron botadas en la carretera y en desamparo a personas que merecían un trato digno y humanitario de parte del Estado".

Y es que la denuncia considera que se trata de una "afectación del legítimo ejercicio de los derechos de tales personas, que no solo adopta la forma de un vejamen injusto y de un trato indigno, sino que también supone exponerlos a los peligros que implica encontrarse abandonadas en el desierto".