Sin cadena de frío y sumergidos en cloro: La "asquerosa" forma en que se almacenan pescados que se venden cerca del Tirso de Molina
Un equipo de Reportajes de Teletrece durante varias semanas recorrió los alrededores del mercado Tirso de Molina, en la comuna de Recoleta, Región Metropolitana.
En su paso, hallaron insólitos e insalubres productos que eran comercializados en plena calle, como gallinas y patos faenados que eran vendidos en plena vereda, pescados en descomposición bañados en cloro y hasta venta de carne de perro.
Uno de los primeros hallazgos ocurrió en plena vía pública, donde vendedores ofrecían patos y gallinas faenadas desde carros de supermercado.
Según constató el equipo de T13, el comercio se repetía durante las mañanas y los vendedores parecían contar con una clientela habitual. Además, se podía inferir que el intercambio de dinero se realizaba con las mismas manos que posteriormente manipulaban alimentos.

Pero las aves faenadas estaban lejos de ser el único producto que llamó la atención.
Durante el recorrido, Reportajes de Teletrece pudo constatar incluso la venta de carne de perro entre las prácticas clandestinas detectadas en el sector.
El alcalde de Recoleta, Fares Jadue, abordó los riesgos asociados a los alimentos que se comercializan sin fiscalización y reveló otro antecedente. "Se ha descubierto la venta de algunos productos preparados, ¿no? De carne se han encontrado en esas carnes chips de animales (...) Las personas no saben qué es lo que están consumiendo", afirmó.
Casi una tonelada de pescado decomisado
A todo lo anterior, se suma la presencia de las denominadas "caletas urbanas" de calle Salas, donde las cámaras registraron otra práctica que sorprendió a los investigadores.
Un hombre tomó uno de los pescados que mantenía a un costado y lo introdujo directamente en un recipiente con cloro. Y así sucesivamente con el resto.
Tras recopilar los antecedentes, Reportajes T13 acompañó un operativo desarrollado por Carabineros y el municipio de Recoleta.

Durante la fiscalización, algunos comerciantes intentaron escapar con carros cargados de pescados. Posteriormente, información recibida durante el operativo permitió llegar hasta una bodega cercana donde era almacenada parte de la mercadería.
En su interior encontraron una gran cantidad de cajas de pescado en descomposición, sin cadena de refrigeración y que llevaban al menos días abandonadas en el lugar.
Un hombre, cuyo rol sería el de administrar la bodega, señaló a Reportajes de Teletrece que el olor en descomposición del pescado "le molesta en gran cantidad sobre todo en la noche, porque yo vivo acá".
En su defensa, indicó que "yo le he dicho a los muchachos que se fueran hace rato y me dijeron que se iban a ir este otro fin de semana".
Para cerrar, mencionó que "esto es insalubre. Yo he visto aquí cuando los pescados se les caen al suelo".

A raíz de estro, el alcalde de Recoleta expresó que "hoy día lo que logramos fue decomisar 945 kilos de pescado en estado irregular, mucho de ello con olor a cloro".
La autoridad comunal explicó que aquello apuntaría al uso de productos químicos para intentar prolongar su duración o disimular el fuerte olor provocado por la descomposición.

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