Negocios

Colusión en empresas de valores: Los apodos que usaban ejecutivos para coordinarse

Agencia Uno
Por T13
Para resguardar sus comunicaciones, los ejecutivos de Prosegur se referían a Alberto Bálsamo (Brink's) como "el sedal". La colusión de las empresas ocurrió entre 2017 y 2018 según la investigación de la Fiscalía.

La Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentó, ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), un requerimiento por colusión en contra de las tres principales empresas que transporte de valores que operan actualmente en el país y contra seis de sus ejecutivos. 

Se trata de las empresas Brink's, Prosegur y Loomis, a las cuales se les acusa el haber celebrado y ejecutado un acuerdo para fijar los precios de sus servicios entre los años 2017 y 2018.

En el caso de los ejecutivos, el requerimiento pide sancionar a los gerentes generales de las tres empresas de transportes de valores en Chile: Alberto Bálsamo Barreiro (Brink’s), con 149 UTA (US$ 115 mil); Marco Malverde Muñoz (Prosegur), con 134 UTA (US$ 104 mil); y Cristián Catalán Jerez (Loomis), con 114 UTA (US$ 88 mil).

Sutil arremete contra empresas de valores tras denuncia por colusión: Agencia Uno
Lee También >

Sutil contra empresas de valores denunciadas por colusión: "Es la oportunidad de que los sequen"

De acuerdo a la FNE, el inicio del acuerdo entre las empresas se remontaría, al menos, a marzo del 2017, momento en que los ejecutivos de Brinks y Prosegur ya habrían estado coordinando los precios de sus servicios de transporte de valores, atención de cajeros automáticos o ATM, tesorería, y pago de remuneraciones y/o prestaciones sociales. A este acuerdo se habría plegado Loomis en diciembre del mismo año.

Uso de apodos para la colusión en el transporte de valores

La investigación comenzó en octubre del 2018 luego de que una persona natural solicitara acogerse al beneficio de delación compensada. Dos meses después, la FNE con la colaboración de Carabineros allanó las tres empresas involucradas y los domicilios particulares de los gerentes generales de cada una de éstas.

Durante dicha diligencia se incautó información física y digital que contiene evidencia directa del acuerdo. Gracias a estas medidas de investigación, la Fiscalía tuvo acceso a mensajes vía WhatsApp que acreditan la coordinación de reuniones presenciales y otros contactos entre altos ejecutivos de las empresas acusadas.

Para resguardar la clandestinidad del acuerdo, en sus comunicaciones internas evitaron utilizar los nombres propios de sus contrapartes y asignaron apodos para individualizarlos.

Así, los ejecutivos de Prosegur se referían a Alberto Bálsamo (Brink’s) como "la intuición" o "el sedal" y a Rui Sanches (Loomis) como "el portugués", mientras que los ejecutivos de Loomis aludían a Martín Matos (Prosegur) como "Uruguay", los dos últimos en referencia a sus respectivos países de procedencia.