Política

La hora de las acusaciones: la oposición perfila su rol en la semana más dura de Boric

Agencia Uno
Por Paula Valenzuela
Los indultos que otorgó el Presidente a presos del estallido provocó que Chile Vamos endureciera su tono en contra del gobierno; que el Partido Republicano apurara una acusación contra Giorgio Jackson y que el sector incluso esté analizando una ofensiva en contra del propio mandatario. El perfil que tomarán los parlamentarios en el Congreso sigue siendo un dilema ante el objetivo primero de la centroderecha de instalarse como una oposición “constructiva”. Pese a la renuncia de Ríos, en la oposición insisten en que los indultos deben ser retirados.

Fue el martes que vinieron dos ofensivas opositoras hacia ministros del gobierno de Gabriel Boric. Pasadas las tres de la tarde el jefe de bancada de la UDI, Jorge Alessandri, anunció que presentarían una acusación constitucional en contra de Marcela Ríos (Justicia y DD.HH.) a raíz de la polémica instalada por los indultados del estallido social; dos horas después, la bancada del Partido Republicano, liderada por José Carlos Meza, concretó el ingreso de una acusación contra Giorgio Jackson (Desarrollo Social) por “abuso de autoridad” en el caso denunciado por la exseremi PPD Patricia Hidalgo.

La acción, así, marcó un punto clave de la semana, pues cuando el 2022 se estaba acabando, el Presidente Gabriel Boric sorprendió otorgando indultos a presos del estallido, lo que, hasta ahora, ha provocado un giro rotundo del perfil opositor de Chile Vamos.

La primera prueba de ello fue la salida de los partidos de centroderecha de la mesa para lograr un acuerdo nacional por la Seguridad Pública. Durante estos días, de hecho, aunque han existido acercamientos de parte del gobierno hacia figuras de Chile Vamos, para intentar restablecer dicha mesa, el panorama se sigue viendo complejo. El presidente de la UDI, Javier Macaya, dijo este miércoles, en Tele13 Radio, que no veía posible que se vuelvan a sentar en esa mesa.

Por estos días, eso sí, se han ido configurando escenarios diferentes para ambas acusaciones constitucionales. El viernes, la ministra Ríos vivió sus horas más difíciles ante la seguidilla de elementos que se habían ido sumando al caso de los indultados del estallido. Solo seis de trece de ellos no tienen antecedentes penales pese a que el mandatario afirmó que estas personas “no eran jóvenes delincuentes”. El caso más bullado es el de Luis Castillo, quien, según reveló Reportajes T13, registra cinco condenas y 26 causas judiciales en su contra. Boric, en tanto, evitó responder, este jueves, si es que conocía o no esos antecedentes antes de tomar la decisión de concretar los indultos.

Esa situación provocó la salida de Ríos este sábado y que el propio Presidente admitiera que hubo desprolijidades en esta entrega de indultos. Antes de la renuncia de la ministra, en RN y la UDI existían diferencias en torno a cómo proceder con la acusación constitucional en caso de que dejara el cargo. En el partido que lidera Francisco Chahuán se inclinaba por continuar con la ofensiva a todo evento, mientras en la UDI había dudas. 

Hasta la noche de este sábado en los partidos de Chile Vamos se inclinaban por perseverar en la acusación contra Ríos bajo el argumento de que los indultos no se han retirado, pues, a su juicio, estos “están causando un manto de impunidad”. 

Tono opositor: ¿Festival de acusaciones?

En parte de Chile Vamos admiten que los Republicanos los complican con la acusación a Jackson. En menor medida, eso sí, que en junio del año pasado cuando presentaron esa misma ofensiva hacia la entonces ministra del Interior, Izkia Siches.

Por esos días, de hecho, se instaló el debate en la centroderecha sobre que no debían transformarse en la misma oposición “obstruccionista” que fue entonces Apruebo Dignidad en su rol con Sebastián Piñera. Incluso lo han intentado cumplir así: “actuar con responsabilidad y equilibrio”, es una frase que repiten en más de una ocasión.

En noviembre pasado, en todo caso, la búsqueda de ese tono opositor fue abordada con el expresidente Piñera, quien instó a los dirigentes a buscar una mayor coordinación entre los estamentos.

No me gusta el festival de acusaciones constitucionales y la polarización en el Congreso. La oposición tiene formas constructivas de ejercer su labor, es algo a lo que he apelado en el último tiempo y espero que se pueda imponer, con fórmulas de diálogo”, dijo al respecto el senador Macaya en radio Cooperativa.

Pese a que Macaya ha insistido en que no puede opinar de las acusaciones constitucionales -los senadores actúan como jueces en esos procesos-, en Tele13 Radio precisó que “Chile se acostumbró mal, en el pasado reciente, cuando nosotros estábamos en el gobierno y ellos en la oposición, a naturalizar estas acciones”.

T13
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En la bancada UDI, además, hay quienes señalan que estas acciones realmente no generan interés público y que solo se acrecienta la distancia entre el Congreso y la ciudadanía.

En paralelo se ha activado la idea de una acusación contra el propio Boric por su “intromisión” en otro poder del Estado al afirmar que el exfrentista indultado Jorge Mateluna es “inocente”. Hasta ahora, son voces aisladas en las bancadas de Chile Vamos las que se tientan con la eventual ofensiva. En RN, por ejemplo, los diputados Frank Sauerbaum y Miguel Mellado encargaron a dos juristas un informe al respecto.

Más allá de que aún no tome fuerza una acusación contra Boric, sí suma ruido al rol opositor. Algunos ponen sobre la mesa las dos acusaciones que entonces fueron presentadas contra Piñera, en 2019 y en 2021, y que ni siquiera fueron votadas en la Sala. “Si esto fuera al revés, si Piñera hubiese cometido ese error, al otro día lo habríamos tenido acusado”, dice un diputado para graficar el escenario.

Otros, que son más cautos, relevan que la figura del Presidente de la República se debe cuidar a toda costa y que la carga histórica para la derecha de “querer echar a la mala” a un mandatario es demasiada.

“Hemos tratado de ser muy cautos, pero cuando las faltas son muy evidentes -como es el caso de la ministra Ríos y del ministro Jackson- no se puede evadir el rol fiscalizar que la propia Constitución nos establece. El gobierno no puede cometer errores de esta magnitud y pretender que el Congreso no ejerza las atribuciones que tiene”, afirma Sauerbaum a T13.cl.

La acusación de Jackson agarra vuelo

“Hay oportunidad de que la acusación prospere sobre todo porque las situaciones que denunciamos son bastante objetivas, tienen poca posibilidad de reproche o de interpretaciones que permitan salvar al ministro. Eso lo reconocen incluso en las bancadas de Chile Vamos y otras que exceden a la derecha”, comenta Meza a T13.cl sobre la ofensiva que lideran en contra de Jackson.

Es más, el diputado republicano valora que “la postura que ha tomado el resto de la oposición sea diametralmente distinta a la que tomaron respecto a la acusación a la ministra Siches, Chile Vamos en ese momento se cerró completamente a apoyarla y hoy hay una apertura a estudiarla, revisarla en su mérito y eventualmente a apoyarla”.

En la mayoría de las bancadas de la UDI, RN y Evópoli internamente han manifestado su disposición a votar a favor de la acusación contra Jackson. Sin embargo, las bancadas aún no abordan de manera lata y formal el tema. “Hay harto piso para que la acusación contra Jackson prospere”, dice Sauerbaum, quien asume la jefatura de RN en marzo. “El ministro Jackson le ha dado muchos motivos al Congreso para cuestionar su labor”, agrega.

De hecho, en la centroderecha recuerdan la mala relación que tuvo Jackson con las bancadas mientras ofició como cabeza de la Segpres.

“La próxima semana ya vamos a tener más antecedentes y vamos a estudiar la situación detalladamente, pero claramente hay suficientes argumentos para acusar a Jackson”, sostiene Sauerbaum.

Desde el PDG, en tanto, igualmente hay voces que apelan a apoyar la ofensiva contra Jackson. Si eso ocurre, la decisión podría añadir una presión más a Chile Vamos para cuadrarse tras la ofensiva republicana.

“A priori yo votaría a favor, pero la bancada aún no toma la decisión, hay que estudiar los argumentos de la acusación”, asegura el diputado Rubén Oyarzo (PDG), quien conforma la nueva bancada de exDC y PDG.

La acusación requiere de 78 votos para superar su trámite en la Cámara y así pasar al Senado. Y justamente 78 es la suma de diputados de los distintos partidos opositores.