Así cayó Vinko Fodich: traición al Clan Chen, agentes encubiertos, lentes Ray-Ban Meta e instalación de GPS y micrófonos ocultos
Uno de los funcionarios policiales presuntamente involucrado en la trama de secuestros a ciudadanos chinos.
T13 En Vivo
Una solicitud reservada del Ministerio Público, fechada el pasado 21 de agosto, dio las primeras luces de la trama de secuestros y extorsiones montada por Vinko Fodich, funcionarios de la PDI y asesores financieros del Clan Chen.
En un oficio firmado por el fiscal supraterritorial Pablo Sabaj, se pidió autorización al magistrado Daniel Urrutia Laubreaux para instalar “dispositivos de georreferenciación satelital GPS y dispositivos de escucha para captar comunicaciones entre personas presentes, respecto del siguiente vehículo: Peugeot Partner Patente XXXX-77”, ocupado por uno de los funcionarios de la Bicrim La Pintana.
En otras palabras, Sabaj le pidió al Séptimo Juzgado de Garantía escuchar todas las conversaciones de los policías que utilizaban ese automóvil y seguir en detalle todos sus movimientos. Urrutia aceptó de forma verbal el mismo 21 de agosto.
La explicación que entregó Sabaj al tribunal reveló la trama de corrupción policial que ensombrecía a la Bicrim de La Pintana. Un cuartel que ya había estado bajo la mirada del Departamento V de la institución.
“El día 19 de agosto recién pasado, un testigo reservado hizo una nueva denuncia en contra de dos de los policías mencionados por la víctima de nacionalidad china, señalando que ambos habían perpetrado a los menos tres hechos delictivos a bordo del Peugeot Partner ya referido y que incluyen el secuestro del conductor de un camión que transportaba cigarrillos de contrabando, utilizando el mismo esquema que con la víctima china”, quedó plasmado en el oficio de la fiscalía.

El heredero del Clan Chen no había sido la única víctima de los secuestros montados por los agentes policiales de la PDI.
Por 19 días, los fiscales Sabaj y Álvaro Cerri —en conjunto con personal de asuntos internos de la policía civil— siguieron y escucharon en detalle todo lo que se conversaba en la camioneta Peugeot.
Agentes encubiertos: un ayudante del edificio
Otra de las técnicas que utilizó la Fiscalía Supraterritorial, autorizada por el fiscal jefe Miguel Ángel Orellana, fue designar a un funcionario policial como “agente encubierto”.
“Dicha diligencia de investigación especial resulta necesaria para el esclarecer hechos que involucren la participación en una asociación delictiva o criminal, establecer la identidad e intervención de sus responsables, conocer los planes de la asociación y prevenir la comisión de sus delitos o comprobar los que hubieren cometido”, dice la resolución de Orellana.
El nombre clave del agente –según reza el documento– fue el de “Ayudante de Conserje”. Es decir, el funcionario policial debía personificar a uno de los conserjes del edificio ubicado en calle José Miguel Carrera en Santiago, lugar donde fue retenido la víctima de nacionalidad china.

Lo anterior, con el propósito de verificar las personas y los funcionarios presuntamente corruptos que acudían al falso cuartel policial.
“El funcionario individualizado deberá circunscribir su ámbito de actuación de conformidad con los antecedentes de la investigación y el delito o los delitos que se investigan en la causa previamente individualizada”, dice el escrito.
De esta manera, los persecutores necesitaban blindar al detective: “Se deberán adoptar todas las medidas de protección que se estimen necesarias en este caso, a fin de resguardar la vida y la integridad física del funcionario policial individualizado. Dentro de ello, se autoriza como medida de protección para ser identificado en informes policiales, el uso de códigos, alias o claves que protejan sus nombres verdaderos”, complementó.
La diligencia se autorizó para el 17 de agosto, fecha que resultaba clave. Ese lunes en la mañana, hasta la conserjería había llegado Vinko Fodich con una de las víctimas chinas, a quien le “aconsejó” pagar lo que se le exigía como reveló Reportajes Teletrece en los chats secretos del exfiscal. Programaron una visita en la tarde de ese día para que la víctima pagara en efectivo el dinero faltante.
Por esa razón, era clave que estuviera presente un agente policial encubierto del departamento de asuntos internos de la PDI.
Uso de lentes Ray-Ban Meta
Uno de los funcionarios policiales complotados con los imputados grabó la supuesta detención en todo momento. Lo hizo a través de sus lentes Ray-Ban Meta, que permiten grabar vídeos a través de un lente instalado en el marco de los anteojos.
Los informes policiales señalan que, un día después del secuestro, el 7 de agosto a las 19:10 horas, dos funcionarios policiales ingresaron al domicilio de la víctima, diciendo al conserje que se encontraban realizando diligencias. Subieron hasta el departamento del ciudadano chino y uno de los detectives “realizó amenazas extorsivas a las víctimas, indicándoles que debían realizar el pago conversado pronto, si no iba a pasar lo mismo que el otro día”.
"Es importante señalar que, según consta en la declaración de la víctima, este funcionario de investigaciones, portaba lentes Ray-Ban, que permiten grabar, razón por la que se adjuntan las siguientes fotografías que dan fe de esta situación”, detalló el escrito.
De acuerdo a fuentes judiciales, estas maniobras fueron trascendentales para posicionar a los siete imputados en este esquema de traición a la mafia china para obtener un millonario botín de sus arcas delictuales.
