El viaje de una madre para que su hijo pudiera hablar: la historia desconocida de "Cantando aprendo a hablar"
Aída Pohlhammer, de Cantando aprendo a hablar
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Es una de las obras músicales infantiles más queridas de nuestro país y fue creado por la fonoaudióloga Aída Pohlhammer. Se trata de "Cantando aprendo a hablar", proyecto que nació en 1989 y cuyo reconocimiento lo llevo a tener dos shows en Lollapalooza y una nominación al Grammy Latino.
El origen del material que apoya el desarrollo lingüístico en la primera infancia es íntimo, tanto como lo es la necesidad de una madre por lograr que su hijo hable. La historia fue abordada recientemente por Pohlhammer en una entrevista con el sitio web de la Universidad de Chile.
En el artículo, Aída Pohlhammer cuenta que llegó a la fonoaudiología por necesidad, ya que su hijo Guillermo no hablaba. Era el año 73 del Golpe de Estado, Aída ya tenía dos hijos y estaba separada, pero tomó la decisión de prepararse para la PAA y cursar fonoaudiología.
"Necesitaba tener mejores entradas económicas, pero lo que más necesitaba era hacer hablar a mi hijo Guillermo", contó la creadora de 'Cantando aprendo a hablar', quien aseguró que en esos años en Chile casi no se conocía el rol de los fonoaudiólogos.

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Pasaron los años y Aída terminó su formación académica. Tras trabajar en el Hospital El Salvador, formó un centro multidisciplinarios junto a otros colegas y fue allí donde empezó a experimentar con la guitarra como herramienta para estimular el lenguaje.
Tras haber probado nuevos sistemas con éxito, Aída se juntó con su compañera Myriam Pinto y luego sumaron a Pamela Cotorás para formar 'Cantando aprendo a hablar", proyecto que nació en 1989, "casi junto a la vuelta de la democracia", según explicó.
Al día de hoy, el viaje emprendido por la fonoaudióloga Aída Pohlhammer tiene frutos que van más allá de lo familiar y forman parte de la historia de la música chilena. El proyecto suma más de 3 mil millones de reproducciones en YouTube y también destaca en Spotify.
A tal punto llega la difusión, que las canciones también han ayudado al desarrollo de niñas y niños en el extranjero. La fonoaudióloga, madre y artista recuerdó un hito en su carrera: "Lo máximo para mí fue en Perú ver a los papás cantar".

