AFP

El Vieux-Port (Puerto Viejo), epicentro turístico de la ciudad de Marsella, ha sido escenario de jueves a sábado de incidentes violentos protagonizados en su mayor parte por "hooligans" ingleses, repitiendo la historia de lo vivido por el lugar en el Mundial de 1998.

Ahora ha sido con motivo del debut de Inglaterra en la Eurocopa, este sábado frente a Rusia, y entonces las peleas coincidieron con el primer partido de los "Pross" en el Mundial 1998, que saldaron con triunfo por 2-0 sobre Túnez.

"Los hooligans transforman Marsella en un campo de batalla", titulaba el diario francés Liberation en aquel junio de 1998.

El balance de dos días de disturbios fue entonces de 100 detenidos y 110 heridos.

La situación adquirió entonces tal relevancia mediática y preocupó tanto que el ministro del Interior francés de la época, Jean-Pierre Chevenement, apoyó adoptar medidas de expulsión urgente para los culpables de disturbios violentos importantes.

Dos de los detenidos entonces fueron incluso objeto de medidas excepcionales en un juicio rápido, con un castigo de tres meses de cárcel y un año de prohibición de entrada a territorio francés. Habían sido considerados culpables de lanzar un artefacto incendiario contra un coche que estaba estacionado.

El Vieux-Port marsellés, donde se acumulan restaurantes y pubs británicos, había sido el lugar desde el que se encendió la mecha.

Entonces los disturbios tuvieron un componente racial, con unas primeras agresiones a aficionados tunecinos al grito de "Estamos orgullosos de ser blancos". Hinchas tunecinos, apoyados por otras personas de origen norteafricano de Marsella y sus alrededores, contraatacaron.

La policía tuvo que actuar con contundencia para reestablecer el orden.

En los disturbios de 1998 hubo otro lugar que fue también escenario de la violencia, la playa de El Prado.

De aquellos dos días queda ahora el recuerdo de los marselleses, que vieron esta reedición de la historia, y videos en YouTube, donde se recogen imágenes de aquellos momentos. En ellas se ven informativos de la época que abrían con la noticia de lo ocurrido en Marsella y escenas de violentas peleas.

Los "hooligans" ingleses han construido también su mala reputación en la Eurocopa.

En el año 2000, por ejemplo, dieron la vuelta al mundo las imágenes de la batalla entre aficionados radicales ingleses y alemanes en la normalmente tranquila ciudad belga de Charleroi. La policía procedió entonces a la detención de 200 personas, la mayoría de nacionalidad inglesa.

En la pasada Eurocopa, la de hace cuatro años en Polonia y Ucrania, hinchas rusos habían protagonizado junto a otros "hoolingans" polacos escenas de gran violencia antes de un partido entre ambos países en Varsovia.

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