Seguramente, algunos hinchas de La Roja reconocen el nombre de Carlos Espinoza. El exportero defendió los colores de Chile durante el Mundial Sub 20 en 2005, donde compartió camarín con varias figuras de renombre que posteriormente conformaron la "Generación Dorada" del fútbol chileno.

Dirigidos en ese entonces por José Sulantay, el "Equipo de Todos" iniciaba un proceso que traería frutos para la selección chilena, con jugadores que marcaron época como Alexis Sánchez, Matías Fernández, Carlos Villanueva, entre otros.

Jugó un Mundial con Chile, compartió con Alexis y hoy vende ceviches

En ese equipo, Espinoza se consolidó como uno de los arqueros, generando recuerdos imborrables hasta el día de hoy.

En conversación con Redgol, "Shrek" -como era conocido popularmente en Chile- contó cómo es su vida posterior al retiro. Hoy, con 41 años, comentó que "después empecé a trabajar en el área formativa en Puerto Montt y abrí mi escuela de porteros, con la que aún estoy trabajando".

“Estuve en Australia harto tiempo, después volví con la intención de volver a jugar (2016), pero habían pasado sus años. Ahí tuve la oportunidad de empezar con los cursos de preparador de arquero, donde me fui al INAF”, agregó.

Fuera de las canchas, Espinoza se dedica generalmente a un emprendimiento personal: la venta de ceviche. "Yo siempre hacía ceviche y en pandemia comencé a venderlo, entregarlo en delivery. Me ha ido bien, antes los vendía a contactos cercanos y hoy ya se expande a otra gente, clientes nuevos. Los fines de semana trabajo con el ceviche porque en la semana se me complica por las escuelas de fútbol”, dijo.

"Hoy uno que está más viejo le toma el peso a lo que consiguió y logró, porque en esos momentos uno joven estaba disfrutando donde hacías lo que te gustaba. Fui compañero de Jarita y Pedro Morales antes de ser seleccionados (en divisiones menores de Huachipato), después compartir con Matías (Fernández), el Chapa (Fuenzalida), el cabezón (Carlos) Villanueva… Había un equipo potente", añadió.

"Entrenábamos con Alexis y Mauricio Isla, con Toselli en las tardes. Yo me quedaba en Pinto Durán y entrenaba en las mañanas con mi categoría. Después me pedían hacer fútbol porque Toselli o Carlitos Lemus no llegaban por el colegio, les faltaba un portero y entrenaba con ellos", sentenció.

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