Dorados y Mineros igualaron sin goles el miércoles por la noche en el Estadio Banorte de Culiacán, en el duelo de ida de los cuartos de final de la Liguilla por el ascenso en México, instancia a la que el conjunto de Sinaloa accedió milagrosamente tras la llegada de Diego Maradona a la banca del equipo.

Milagro porque tras tomar la dirección técnica en zona de descenso, después de sólo ocho encuentros hoy Dorados se ilusiona con la Liga MX, aunque su camino no se inició de la mejor manera.

Esto último provocó que el “10” viviera un vaivén de emociones en el Banorte. Primero llegó al estadio bailando al ritmo de la cumbia de Amar Azul, entusiasmo que llevó al campo de juego mientras sus dirigidos calentaban. Ahí el Diego se animó a tirar algunos pases en la mitad de la cancha.

Una vez comenzado el partido, Maradona nuevamente dio que hablar cuando en plena banca sacó su teléfono celular para escuchar un mensaje.

Al finalizar el partido, el ídolo argentino se fue expulsado por aplaudirle al árbitro, increpando duramente a éste mientras se retiraba.

La revancha de esta llave se disputará este sábado en Zacatecas. El equipo de Maradona está obligado a ganar de visita para seguir avanzando, pues su rival cuenta con ventaja deportiva tras haber terminado mejor en la tabla general.

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