Ser una porrista incluye un repertorio importante de cualidades gimnásticas. Entoncés, quién mejor que Simone Biles, cuatro veces medallista de oro en los últimos Juegos Olímpicos, para ser una de ellas.

La estadounidense cumplió el fin de semana uno de sus sueños: ser cheerleader en un partido de la NFL entre los Houston Texans, a los que animó, y los San Francisco 49ers.

"Tuve una increíble experiencia animando en el juego de los Texans",escribió en su Twitter.

En la ocasión coincidió con el ex basquetbolista de los Houston Rockets, Hakeem Olajuwon, con quien estuvo al lado y se pudo apreciar la notable diferencia de estatura entre ambos.

El pivote campeón de la NBA mide 2,13 metros, mientras que Biles se empina solo por el 1,45 metro.s

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