"El Toldo Azul" es una heladería chilena que ya cuenta con tres sucursales en la Región Metropolitana. Sus fundadores son Sebastián Núñez y Carolina Godoy, un matrimonio amante de los helados que quiso revolucionar este producto en todo sentido. 

"El inicio de una dulce aventura"

Era marzo de 2015 cuando la pareja, tras recorrer varias heladerías de la región, se dio cuenta de que no encontraba nada nuevo o sobresaliente en estos negocios. Siempre los mismos sabores y ninguna intención de dar un toque especial a este aclamado postre. 

Por esta razón, se imaginaron que con su creatividad podían crear un nuevo tipo de heladería. Carolina y Sebastían comenzaron informándose sobre los tipos de helados que existían, los proveedores, e incluso, previo a la pandemia, viajaron a la SIGEP, una de las ferias de heladerías más grandes e importantes del mundo para saber qué sabores estaban en tendencia. Así, con mucha preparación, comenzó la historia de "El Toldo Azul" en Santiago. 

Sebastián es ingeniero agrónomo y Carolina es diseñadora, por lo que para ambos formar este negocio se convirtió en un giro de 180 grados. Incluso para Sebastián, que todavía debe dividir sus tiempos entre el emprendimiento y otro trabajo que mantiene. 

“Fue algo que nos gustó mucho ya que los helados nos encantan y buscábamos la forma de poder crear una heladería con sabores propios”, señaló Sebastián.

La reinvención en pandemia

Tras la pandemia, "El Toldo Azul" sufrió grandes pérdidas por los problemas que conllevan no poder atender al público de forma presencial. Por eso, el poder reinventarse les permitió seguir en la industria y abrir nuevas ventanas de mercado. 

“Tuvimos que reinventarnos, así que comenzamos a trabajar con deliveys, los cuales llevaban nuestros helados a los diferentes domicilios dentro de Santiago”, explicó el emprendedor.

Este modeo se mantiene y tanto ha sido el éxito que gracias a esto lograron abrir dos sucursales más en la región. Hasta hoy en día realizan entregas en todo Santiago a través de Rappi y Cornershop. 

El sello diferenciador

Para la pareja, una de las características que logra diferenciar su negocio, es que sus helados están hechos de forma 100% artesanal, sin colorantes, saborizantes ni esencias. 

Sebastián y Carolina también destacan de su emprendimiento la cercanía que tienen con el público. A ellos les gusta que la gente vea a "El Toldo Azul" como una heladería cerca al barrio. De esta forma, aseguran que no se pierde la esencia de los helados.

“Nosotros queremos que nuestro emprendimiento sea cercano al público y ser reconocido por eso. Hay muchas heladerías que cuando crecen pierden esa esencia y se vuelven una más de la industria”, mencionó Sebastián.

Proyecciones de "El Toldo Azul"

Para el matrimonio, las metas que tienen a futuro es poder consolidar sus tres puntos de ventas y luego poder expandir su negocio dentro de la región. Es muy importante para ellos no perder la esencia de una heladería artesanal, por lo que prefieren ser chicos antes que grandes locales industriales.

Productos destacados

El Toldo Azul cuenta con una gran cantidad de sabores de helados a lo largo de sus heladerías. A continuación te dejamos los más pedidos:

  • Helados de chocolate
  • Caramelo salado
  • Palta leche condensada
  • Blanca nueces

El rango de precios de estos productos parte desde los $2.500 pesos.

¿Dónde encontrarlos?

Instagram: eltoldoazul

Sitio web: eltoldoazul

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