La bullada ruptura entre Yamila Reyna y Américo, ha sido uno de los quiebres mediáticos de la farándula nacional más polémicos del último tiempo.
Si bien ninguno de los involucrados ha hablado con algún programa de televisión sobre el tema, el que sí se ha pronunciado ha sido el cantante, quien el pasado viernes hizo una declaración durante su show en la Fiesta de la Vendimia en Palmilla.
"Han sido días muy, muy difíciles, muy duros. Para mí y para otros también", expresó visiblemente afectado. En ese contexto, también se dirigió a los medios: "Déjeme decirle que puedo no estar de acuerdo con su trabajo. Pero sí lo respeto, sí entiendo que lo hacen. Y lo único que les voy a pedir es que me dejen hacer el mío, y el mío es cantar".
Durante la misma intervención, el intérprete solicitó respeto y una pausa en la exposición mediática: "quiero pedir un poco de tregua, respeto. Por una historia preciosa de la cual todos fueron testigos. Una historia que fue real y que, bueno, se acabó", señaló.
Pero el término de la relación no ha sido lo único que ha afectado al artista, ya que tras conocerse esta noticia, se supo que Yamila Reyna presentó una denuncia contra él, luego de la serie de violentas discusiones que generaron el quiebre sentimental entre ambos. Según se señaló en varios programas de espectáculos, se trata de una denuncia por violencia intrafamiliar (VIF).
A esto ahora se suma un nueo lío judicial para el intérprete de cumbias, esto porque en las últimas horas se conoció que un ex músico de su banda y quien también fue su director musical interpuso en tribunales una demanda laboral en que apunta al cantante por supuestos hostigamientos, sobrecarga de trabajo e incumplimiento de las obligaciones como empleador.
El afectado es el guitarrista Juan Núñez, quien suele trabajar con otros artistas famosos como Luis Jara. Su abogado, Claudio Rivera Ruiz-Tagle, del estudio DespidoJusto.cl, contó a Las Últimas Noticias que su representado solicita un monto de al menos 89 millones de pesos, debido a que no se habrían respetado los pagos previsionales ni de vacaciones, entre otros cargos legales que los adjudica a la productora de Américo, Minga Records.
El citado medio certificó que la denuncia fue ingresada a mediados de 2025, apuntando a que Américo era el jefe directo de Núñez, a que hubo "vulneración de los derechos fundamentales" y otros elementos. Rivera asegura que su cliente recurrió "al autodespido" ya que sufrió problemas sicológicos por su situación laboral.
"Según se reclama en la demanda, era un jefe maltratador que humillaba a sus músicos", dijo el abogado a LUN.
De acuerdo a la demanda, en un show "Américo acostumbraba a lanzar comentarios sarcásticos durante los conciertos al actor (así se refiere a Núñez) y demás músicos. El escrito detalla que el cantante imponía "un número arbitrario e indefinido de ensayos, sin que ello implicara un aumento en la remuneración".
De acuerdo a Rivera, "para un show en el Movistar Arena de 2025 exigió hasta 13 ensayos", ante lo que pretendía no pagar por esas horas de trabajo. Incluso se habrían otorgado "viáticos de manera caprichosa, por ejemplo, en viaje de tres días, solo se abonaban viáticos por dos".
Lo que dijo la defensa de Américo
Al abogado del demandante, además dijo que hubo una audiencia entre las partes el pasado 10 de diciembre. El tribunal propuso que llegaran a un acuerdo que no llegaba ni a la mitad de los 89 millones solicitados, ante lo cual los defensores de Américo quedaron de dar una respuesta que no ha llegado".
La defensa de Américo respondió en tribunales, argumentando primero que había caducado el plazo para la denuncia. En este mismo contexto, se negó que el cantante fuera el empleador de Núñez, pues "él nunca prestó servicios para mi representada bajo subordinación y dependencia".
Sobre los supuestos maltratos, la defensa lo niega, calificando la dinámica de trabajo como "grata, cordial, cercana y profesional". De hecho, los abogados de Américo mencionan que era Núñez quien se burlaba de sus colegas.