El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026 protagonizado por Bad Bunny se ha convertido en uno de los momentos más emotivos y comentados en la historia de la NFL.

Más allá de la música, las colaboraciones y la puesta en escena, una imagen se apoderó de la conversación global: el momento en que Bad Bunny entregó su premio Grammy a un niño frente a más de 100 millones de espectadores.

La escena no solo conmovió a la audiencia, también generó un boom de búsquedas en Google sobre la identidad del menor.

Muchos creyeron que se trataba de Liam Conejo Ramos, el niño de 5 años de origen ecuatoriano que fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en Minneapolis hace poco más de tres semanas junto a su padre. Sin embargo, lo cierto es que es trataba de Lincoln Fox.

Quién es Lincoln Fox, el niño que apareció en el show de Bad Bunny

Lincoln Fox es un actor y modelo infantil multiétnico de 5 años, con un historial profesional que lo ha llevado a participar en campañas publicitarias y sesiones fotográficas para importantes marcas.

Su biografía destaca que es hijo de madre egipcia y padre argentino, una mezcla cultural que lo ha convertido en símbolo de la diversidad.

En su cuenta oficial de Instagram, Fox compartió un momento de su aparición junto con el texto: "¡Recordaré este día para siempre! @badbunnypr - fue un verdadero honor para mí".

El niño también incluyó los hashtags #youngbadbunny #littlebadbunny, lo que podría indicar que su papel estaba destinado a ser una versión más joven de la estrella puertorriqueña y probablemente no una alegoría a Ramos.

El momento que se viralizó

En una parte del show, aparece una familia con un niño mirando un televisor. Las imágenes que se mostraran eran las de Bad Bunny sosteniendo su Grammy, entregado por su reciente victoria en los Premios Grammy 2026 con su álbum Debí Tirar Más Fotos.

Tras esto aparece el cantante en escena ofreciendo el Grammy al niño en cuestión. Este gesto fue visto por millones de televidentes como un símbolo de inspiración y representación para la juventud. Incluso muchos apuntaron a que el pequeño era la versión de niño de Benito. 

Esa escena se combinó con fotografías anteriores, compartidas ampliamente en redes, del niño Liam Ramos, de 5 años, quien había sido fotografiado con un gorrito en forma de conejo durante su detención por la agencia migratoria ICE en Minnesota. La coincidencia visual hizo que muchos usuarios creyeran que era el mismo niño que aparecía con Bad Bunny, alimentando un rumor que no corresponde con la realidad.

 

 

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