Escenario judicial. Tras ser detenido el viernes en Brasil por insultos raciales y homofóbicos realizados contra un tripulante el 10 de mayo en un vuelo de Latam que se dirigía de Sao Paulo a Frankfurt, el ejecutivo chileno Germán Naranjo Maldini —quien fue trasladado a la cárcel de Guarulhos, en las afueras de Sao Paulo— podría enfrentar una condena de entre 2 y 5 años de prisión.

  • Dado que el incidente ocurrió en un espacio público con múltiples testigos y fue denunciado formalmente ante la Policía Federal, el ejecutivo chileno enfrenta un escenario legal complejo.
  • Considerando la naturaleza de los hechos —ofensas tanto racistas como homofóbicas, cometidas en un vuelo comercial ante múltiples testigos—, Naranjo podría ser imputado con penas de al menos dos años de prisión.
  • Vale decir: similar a los casos donde existe publicidad del acto discriminatorio. Su condición de extranjero y la gravedad de las circunstancias (intentar abrir la puerta de un avión en vuelo) podrían agravar su situación procesal.
  • Un tema importante es que, además de proferir insultos racistas y homofóbicos, Naranjo también le dijo “negro brasileño” en forma despectiva a un miembro de la tripulación.
  • La ley contra la discriminación de Brasil también incluye las descalificaciones por nacionalidad. Eso sin contar un factor subjetivo relacionado con ese punto: sus insultos fueron al país donde será juzgado, un tema que podría influir negativamente en su caso.
  • Latam, por su parte, calificó el hecho como una “agresión cobarde” del pasajero contra un miembro de su tripulación y que confía en la “aplicación ejemplar” de las medidas legales que correspondan contra el pasajero.

Altas penas. Brasil, junto con Bolivia, tiene las penas más altas contra el racismo en América Latina. En junio de 2019, la Corte Suprema equiparó la homofobia y la transfobia al delito de racismo.

  • La decisión histórica cerró un vacío legal que dejaba desprotegidas a las víctimas de discriminación por orientación sexual o identidad de género.
  • En enero de 2023, Brasil dio un paso adicional al equiparar la injuria racial al delito de racismo, endureciendo significativamente las consecuencias legales. Las penas van de 1 a 3 años de reclusión más multa para actos de discriminación general.
  • Sin embargo, cuando estos delitos se cometen a través de medios de comunicación o redes sociales, la pena aumenta a entre 2 y 5 años de prisión.
  • Una característica fundamental de esta legislación es que se trata de delitos sin posibilidad de fianza y sin prescripción.

LEA ESTE Y OTROS ARTÍCULOS DE EX-ANTE PULSANDO AQUÍ

Posibles acuerdos. Sin embargo, la situación de Naranjo podría resolverse mediante acuerdos que incluyan indemnizaciones económicas significativas y servicios comunitarios, similar al caso de la abogada argentina Agostina Páez a principios de este año.

  • Páez fue detenida en enero de 2026 por insultos racistas contra tres empleados de un bar en la ciudad de Río de Janeiro.
  • La abogada estuvo más de dos meses en la cárcel, pero finalmente llegó a un acuerdo y su pena fue suspendida sujeta a trabajo comunitario y una indemnización de 50 mil dólares a los empleados que insultó.
  • Pagó otros US$20.000 de fianza y pudo regresar a Argentina, con una tobillera.
  • En abril de 2026, el argentino José Luis Haile, residente en Brasil, fue detenido tras insultar racialmente a una mujer en un supermercado de Copacabana. Hasta ahora, permanece en prisión preventiva.
  • La diferencia clave será si la justicia brasileña considera que la gravedad de sus actos -combinando racismo y homofobia en un vuelo comercial- merece una sanción ejemplar o permite una salida negociada.
Publicidad