Lo nuevo. No fueron las 2.500 indicaciones de la oposición que había advertido la semana pasada el diputado Jaime Araya, apostando a que la tramitación del paquete económico del ministro Quiroz se dilate y que la iniciativa se desgaste comunicacional y políticamente en el tiempo, y finalmente se caiga. La cifra fue alrededor de 1.300, lo que convierte al proyecto de Reconstrucción Nacional como una de las iniciativas que más enmiendas ha tenido en la última década por número de artículos. El proyecto tiene 40.

  • Las colectividades que más indicaciones presentaron fueron el Partido Comunista, con alrededor de 470 —unas 300 individuales y 170 de la bancada; y la Democracia Cristiana, con 102.
  • La comisión de Hacienda de la Cámara ya aprobó en general el proyecto. Ahora viene la etapa más compleja: revisar las indicaciones y votar el texto en particular, con el objetivo oficialista de que llegue a la sala la próxima semana.
  • El análisis comenzará este martes a las 15:00 horas, cuando los integrantes de la instancia reciban un comparado con las 1.300 enmiendas. La secretaría de la comisión habría recibido más de 1.500 hasta el cierre de esta edición.
  • El Gobierno cuenta hasta ahora los votos para aprobar la iniciativa en general en ambas cámaras a partir de un acuerdo con el PDG, lo que constituyó un fuerte golpe para la oposición.

El cálculo del Gobierno. En el Ejecutivo transmiten que el volumen de indicaciones no implica necesariamente que todas deban discutirse una a una. La estrategia será someterlas a distintos filtros jurídicos y reglamentarios.

Iniciativa exclusiva del Presidente: En el Gobierno prevén que varias indicaciones podrían ser declaradas inadmisibles por intervenir materias tributarias, de gasto fiscal o de administración financiera del Estado, ámbitos donde los parlamentarios tienen márgenes limitados. Ideas matrices. En el Ejecutivo sostienen que la oposición intentará defender una interpretación amplia, bajo la idea de que el proyecto permite indicaciones sobre múltiples materias. Pero la respuesta que tiene preparada el Gobierno es que la iniciativa tiene varias ideas matrices, lo que también acota lo que los diputados pueden proponer. Nivel procedimental. Si quedan muchas indicaciones admisibles, el Gobierno espera que algunas puedan agruparse, votarse de manera económica o retirarse durante la discusión. Si la oposición insiste en llevar el debate al límite, el Ejecutivo está dispuesto a enfrentar una tramitación maratónica hasta total despacho.

La ruta hacia la sala. El diseño oficialista apunta a que el proyecto llegue a la sala el 19 o 20 de mayo. Incluso admiten un escenario extremo: que la iniciativa avance sin informe de la comisión de Hacienda. En ese caso, la revisión de las indicaciones se trasladaría a la sala, con apoyo de la secretaría de la Cámara y de los secretarios de comisión.

  • La idea en el Gobierno es evitar que el proyecto quede secuestrado por el volumen de indicaciones.
  • La comparación que hacen es con una tramitación tipo Ley de Presupuesto: extensa, intensa, pero con un objetivo claro de despacho. La diferencia, remarcan, es que el proyecto de Reconstrucción tiene un articulado mucho más acotado.
  • En el Ejecutivo no descartan que la discusión pueda extenderse al 21, 22 o 23 de mayo si es necesario. Pero el mensaje interno es que no se cederá en el primer gran proyecto frente a lo que consideran una maniobra de obstrucción, y se mantendrá la urgencia suma. La idea, de todas formas, es llegar a la Cuenta Pública del 1 de junio con la iniciativa aprobada.

Agustín Romero y el uso del reglamento. El presidente de la comisión, Agustín Romero, afirmó que su meta es cumplir con el trámite de la Comisión de Hacienda y sacar adelante la iniciativa: “Yo voy a ocupar todas las herramientas que me da el reglamento para conducir esta sesión como corresponde y sacar adelante el proyecto”.

Los cambios del Ejecutivo. El Gobierno también ingresó indicaciones sustitutivas propias para ordenar los cambios que está dispuesto a realizar. El documento reemplaza artículos completos en materias como propiedad intelectual, crédito al empleo, contribuciones, medioambiente, monumentos, gratuidad, franquicia Sence e invariabilidad tributaria, pero sin tocar ningún aspecto central de la iniciativa.

  • La señal es doble. Busca mostrar apertura en los puntos más cuestionados, pero también intenta fijar su propio marco de negociación antes de que la oposición imponga la agenda con sus 1.300 indicaciones.
  • En propiedad intelectual, mantuvo la regla que permite usar obras para inteligencia artificial sin remunerar ni obtener autorización del titular, pero creó un Fondo de Promoción y Protección de la Propiedad Intelectual.
  • Además, mantuvo el crédito al empleo, aunque agregó controles, exclusiones, sanciones e incompatibilidades.
  • Mientras, en contribuciones precisó que la exención para mayores de 65 años aplicará sólo sobre la vivienda principal.

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