Lo nuevo. Como correlato de su gobierno de emergencia, sostén político y programático de su administración, José Antonio Kast buscará mostrar acción desde las primeras horas de su mandato y firmará una serie de decretos, buscando acelerar al máximo iniciativas en seguridad, economía y materias sociales, y hacer notar de inmediato un cambio de mano.

  • En esa línea, durante las horas previas al cambio de mando, la Oficina del Presidente Electo hizo llegar a los futuros ministros una minuta con indicaciones para las vocerías que darán durante los primeros días de la nueva administración.
  • El objetivo, sostiene el documento al que accedió Ex-Ante, es “comunicar con coherencia y potencia el inicio de la administración del Presidente Kast en sus entrevistas, vocerías y redes sociales”.
  • “Las cuñas son intencionalmente amplias para que puedan acortarse o combinarse. Lo que no debe cambiar es el tono: serio, directo, con convicción. Sin eufemismos. Sin palabras de relleno”, advierte el texto de nueve páginas.

Gobierno de emergencia. La minuta afirma que el concepto de gobierno de emergencia —ideado por el timonel republicano Arturo Squella—  “es la perspectiva central del inicio de gobierno. Define el marco interpretativo de todo lo que hace la administración. Un gobierno de emergencia no es improvisación ni alarma: es prioridad, urgencia y enfoque. Cada decisión, cada anuncio, cada medida se ordena bajo esta lógica”.

  • “Recibimos un Estado en un estado crítico. Las finanzas públicas deterioradas, con gasto permanente financiado con ingresos que no van a volver. Cárceles al 141% de su capacidad. Listas de espera con 2,7 millones de personas esperando ser atendidas. Fronteras que no se controlan”.
  • “Decir que recibimos el país en malas condiciones no es excusa. No lo decimos para justificar lo que no hagamos. Lo decimos porque Chile merece conocer la verdad. Porque cuando se oculta el diagnóstico, los tratamientos fracasan. Y porque la ciudadanía tiene todo el derecho a saber qué se hizo y qué se dejó sin hacer”.
  • “Un gobierno de emergencia no es un gobierno que alarma: es un gobierno que prioriza. Que sabe que no puede hacer todo al mismo tiempo. Que entiende que los primeros noventa días no son para instalar una agenda política, sino para resolver lo urgente. En seguridad, en inmigración, en activación económica. Después viene el resto”.
  • “Emergencia significa que los tiempos habituales de la política no alcanzan. Significa que las reuniones de comité, las comisiones de estudio y los grupos de trabajo no pueden reemplazar la decisión. Un estado de emergencia exige mando claro, cadena de responsabilidades definida y rendición de cuentas semanal (…). Y si algo no funciona, lo corregimos. Si alguien no cumple, se va”.
  • “Algunos nos dicen que estamos abusando de la palabra ’emergencia’. Les preguntamos: ¿Es dramático que su barrio no sea seguro? ¿Es exagerado que un chileno espere dos años por una operación? ¿Es exagerado que haya medio millón de familias sin casa?”.
  • “Este gobierno no llegó a administrar lo existente. Llegó a corregir lo que está mal, a recuperar lo que se perdió y a construir lo que nunca se ha hecho. Eso exige más que gestión ordinaria. Exige carácter”.

Diferencias con gobierno anterior. “Chile no votó por una ideología. Chile no votó por un programa de cien páginas, Chile votó por algo mucho más concreto y más exigente: quiere orden, quiere seguridad, quiere que el Estado funcione y que la ley se cumpla igual para todos”, agrega la minuta.

  • “El cambio que pidió la ciudadanía no es solo de gobierno: es de manera de hacer las cosas. De salir de la era de los grandes relatos y entrar en la era de los resultados”.
  • “La diferencia no es solo ideológica. Es de método. El gobierno anterior prometió grandes transformaciones y las intentó sin recursos, sin mayorías, sin convicción suficiente. El resultado fue parálisis, incertidumbre y deterioro. Nosotros llegamos con un plan distinto: prioridades definidas, responsabilidades claras y metas con plazos”.
  • “El gobierno anterior no fue solo un gobierno de izquierda. Fue un gobierno de confusión. Que subió impuestos y prometió más gasto. Que habló de diálogo y descartó el acuerdo. Chile le dijo ‘no’ a este gobierno y su continuidad con claridad. Ahora le está diciendo ‘sí’ a algo distinto: seriedad, orden y trabajo”.
  • “No es solo un cambio de administración: es un punto de inflexión para Chile”.

LEE ESTE Y OTROS ARTÍCULOS DE EX-ANTE EN EL SIGUIENTE ENLACE

Desafío 90. El documento también incluye bajadas comunicacionales para explicar lo que se hará durante los primeros 90 días: “El Plan de Seguridad no es un documento: es una operación en curso. Hay coordinadores regionales con instrucción operacional. Hay presupuesto asignado, plazos definidos y responsables identificados. Los resultados se van a medir mes a mes. Y si algo no funciona, lo corregimos”.

  • “En los primeros 90 días vamos a destrabar proyectos de inversión que estaban paralizados por tramitación sin sentido. No estamos hablando de saltarnos los estándares ambientales: estamos hablando de que una empresa no puede esperar cuatro años para que le aprueben un permiso que en ningún país serio tarda más de uno”.

Auditoría. “Anunciamos una auditoría completa al Estado. No para perseguir a nadie sino para saber de verdad, en qué estado se encuentra la nación. Dónde hay gasto que no tiene respaldo. Dónde hay compromisos sin financiamiento. Dónde hay contratos que necesitan revisión. Si algo está mal, va a ser público. Si alguien tiene responsabilidad penal, lo va a saber la Fiscalía”.

  • “Nuestro estándar ético es simple: al gobierno de Chile se viene a servir a los chilenos. No a enriquecerse, no a repartir cuotas, no a colocar militantes. El que trabaja bien, tiene respaldo. El que falla, se va. El que abusa, responde ante la ley. Y el Presidente va a ser el primero en aplicar ese estándar”.

Mensaje a inversionistas. “Este gobierno le hace una promesa simple al sector privado: reglas claras, plazos razonables y juego limpio. No vamos a cambiar las reglas en medio del partido. No vamos a usar la regulación para ahogar a los emprendedores. Vamos a pedirle al sector privado y a los inversionistas extranjeros que inviertan, que contraten y que apuesten por Chile”

  • “Chile tiene una ventana de oportunidad que no va a durar para siempre. El mundo necesita cobre para la transición energética. Necesita litio para los vehículos eléctricos. Necesita alimentos para una población que crece. Chile tiene todo eso. Lo que tenemos que hacer es no bloquearlo con burocracia ni con incertidumbre regulatoria”.
  • “Vamos a hacer un ajuste de gasto de 6.000 millones de dólares en los primeros 18 meses. No para castigar al Estado: para sanearlo. Porque cuando el gasto está inflado y mal focalizado, el Estado no puede hacer bien lo que tiene que hacer”.

Lea aquí la minuta completa de la OPE:

Publicidad