Qué ver. El Paseo Phillips es una de las joyas ocultas de Santiago. Mucha gente pasa por la Plaza de Armas, sin fijarse en este tesoro arquitectónico. Cuando fue inaugurado, en 1927, representaba la modernidad y el futuro de la capital. Hoy, casi un siglo después, un plan de remodelación busca rescatarlo del deterioro que afecta al centro histórico.

  • A una cuadra de la Plaza de Armas, entre Monjitas y Merced, cinco edificios forman un conjunto singular, diseñado por el arquitecto chileno-alemán Alberto Siegel. En su época fueron considerados vanguardistas: introdujeron altura, departamentos con calefacción central y una nueva manera de vivir la ciudad. Dos puentes aéreos cruzan todavía sobre el paseo y conectan las construcciones, convirtiéndose en su principal sello urbano.
  • Ahora, Cordesan -la Corporación de Desarrollo de Santiago- prepara una intervención para devolverle parte de ese protagonismo. El proyecto está avanzado, hay un diseño base y ya partió una licitación Según explica Cristóbal Vial, arquitecto de la corporación a cargo de la iniciativa, las ofertas de las constructoras debían recibirse estos días. El comienzo dependerá del precio de las propuestas y del financiamiento, pero la expectativa es partir durante este año.
  • “El primer paso es remodelar todo el piso nivel calle completo. Eso obviamente va a repercutir en la plusvalía de los locales comerciales”, explica Vial.

La propuesta. La intervención abarcará 1.394 metros cuadrados y contempla cambiar la pavimentación, mejorar la iluminación y eliminar elementos que dificultan la circulación. También se ordenarán los espacios exteriores de los restaurantes. En una segunda etapa se contempla instalar módulos para las mesas, de manera que la actividad gastronómica pueda extenderse hacia el paseo.

  • También se modernizará el acceso al subterráneo y se instalarán barandas de vidrio, para aumentar la luminosidad. La remodelación cuenta con la aprobación del Consejo de Monumentos Nacionales, necesaria porque Phillips forma parte de la Zona Típica y Pintoresca “Plaza de Armas, Congreso Nacional y su Entorno”.
  • Para Érica Mujica, administradora de la Comunidad de Edificios Phillips, el proyecto es urgente. Su preocupación principal es la pérdida de actividad que ha sufrido el sector. Calcula que la vacancia de oficinas y locales llega a entre 40% y 50%, aunque asegura que ha mejorado durante los últimos meses. Con oficinas desocupadas, agrega, mantener los edificios se vuelve especialmente difícil.
  • Mujica ha visto también una mejoría reciente en el entorno. Destaca la mayor presencia de Seguridad Ciudadana y los avances en higiene, que atribuye al cambio de administración municipal, con la llegada de Mario Desbordes. Pero cree que todavía falta recuperar la confianza para que más personas vuelvan a vivir y trabajar en el centro.

El peso del pasado. La historia del lugar hace que la intervención tenga un significado mayor. En Phillips 16 vivió durante más de 40 años Jorge Alessandri Rodríguez. El expresidente, conocido por su austeridad, residió en el cuarto piso y mantuvo, durante su mandato, la costumbre de caminar desde su casa hacia La Moneda.

  • Los edificios Phillips representan aquella transformación del centro de las décadas de 1920 y 1930: departamentos con ascensores, calefacción central, agua potable y otras comodidades que entonces encarnaban una nueva idea de vida urbana.
  • Pero parte de ese patrimonio enfrenta problemas. Mujica asegura que los puentes y áreas comunes han sufrido intervenciones y ocupaciones que la comunidad intenta regularizar. “Habitantes de los último pisos se han apropiado de ellos, usándolos como espacios propios, como si fueran un patio o un jardín”, dice Mujica.  Los arriendos de los departamentos parten en 400 mil pesos. Algunos son muy grandes, luminosos y con pisos de madera.
  • El proyecto mira experiencias cercanas. Vial menciona los portales Fernández Concha y Bulnes, donde la recuperación de espacios ayudó a revitalizar el entorno de la Plaza de Armas. Phillips busca algo parecido, combinando comercio, gastronomía y patrimonio.
  • Vial es categórico sobre el diagnóstico: “Yo creo que el centro está muy abandonado porque la gente se ha ido a otros barrios”. Pero agrega: “Los cascos históricos nunca mueren y siempre están en constante cambio”.
  • Mujica comparte esa preocupación: “Todo el mundo reclama que Santiago está botado, que el centro de Santiago, que no sé qué, es tan lindo, pero está tan mal. Pero nadie hace nada, nadie se compromete, nadie le pone cariño”.

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