Un artista chileno permanece detenido en un cárcel para migrantes en Estados Unidos, en medio de las drásticas políticas migratorias que ha impulsado el gobierno de Donald Trump.

Según lo que reportó BioBíoChile, se trata de Kevin Carvajal Sotomayor, saxofonista de 26 años, quien se encuentra en la cárcel “Alligator Alcatraz”, un recinto penal para migrantes ubicada en Florida y que ha sido cuestionado por sus condiciones.

En diciembre de 2025, el diario británico The Guardian consignó que, según un informe de la Amnistía Internacional, personas detenidas en ese recinto denunciaron “horribles violaciones de derechos humanos”.

Según los antecedentes publicados por el citado medio, esta era la tercera vez que el joven viajaba a Estados Unidos. En esta ocasión ingresó con visa de turista y participaba en eventos musicales, incluso en cruceros. Tras cumplir los tres meses permitidos por ese visado, decidió permanecer en el país e iniciar la tramitación de una nueva visa.

De acuerdo con su hermano, Fabio Carvajal, una vez vencida la visa de turista, comenzó el proceso para solicitar la visa de asilo con asesoría de un abogado. Dicho documento si le que permite trabajar legalmente mientras se resuelve la petición.

Sin embargo, en medio de ese trámite fue fiscalizado junto a su pareja durante un control vehicular y ambos quedaron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La mujer optó por firmar su autodeportación y regresó a Chile tres días después. En cambio, Kevin fue trasladado primero al South Florida Reception Center y posteriormente al centro de detención para migrantes donde permanece actualmente.

Madre de artista chileno detenido por el ICE denuncia trato desigual 

Su madre, Rosa Sotomayor, aseguró que el joven no tiene antecedentes penales y que manifestó su disposición a ser deportado de inmediato. No obstante, aquello no se concretó.

Después de tres o cuatro días pudimos comunicarnos y saber dónde lo tenían y dónde lo habían llevado preso. El tema es que a él no le dieron la oportunidad de pagar su propio pasaje de vuelta y ahora hay que esperar que lo deporten”, afirmó.

La familia señaló que tomó contacto con la Cancillería, desde donde les habrían indicado que el proceso podría tardar hasta cuatro meses.

Además, expresaron preocupación por el estado emocional del músico, indicando que se encuentra en un régimen de aislamiento severo y con acceso limitado a comunicación, situación que  podría afectar su salud mental mientras espera la deportación.

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