Una de las promesas de campaña de Donald Trump está cada vez más cerca de cumplirse, luego que la Cámaara Baja del Congreso de Estados Unidos aprobará el proyecto de ley que reemplaza el Obamacare, la reforma de salud impuesto por la anterior administración.

Se trata de una de las primeras grandes victorias del nuevo inquilino de la Casa Blanca, que la logró pasar con 217 votos a favor, uno más que lo necesario.

En todo caso, fueron 20 legisladores del propio oficialismo los que votaron contra el proyecto, además de 193 demócratas.

La iniciativa ahora será enviada al Senado, donde se espera que le operen importantes modificaciones antes de ser sometida a voto la próxima semana.

En marzo, el presidente norteamericano había sufrido una dura derrota al respecto: el sector más conservador del Partido Republicano, conocido como "Los Halcones", no apoyó su propuesta y lo obligó a retirarla de la discusión.

Desde entonces, partieron una serie de negociaciones para cambiar el destino del proyecto, cuyo nuevo texto todavía no satisface a todos los republicanos, que a partir de ahora esperan poder introducirle cambios.

"Esta ley es el concreción de una promesa que le hemos hecho a todos los estadounidenses", dijo el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.

La jefa del bloque demócrata, Nancy Pelosi, lamentó la aprobación: "Es un recorte de los impuestos a los más ricos, en detrimento de los más pobres. Es un día triste".

Más radical en sus comentarios fue John Conyers, quien manifestó que "si adoptamos esta ley, hay gente que se va a morir".

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