AFP

La conversación telefónica entre la presidenta taiwanesa y el mandatario electo norteamericano Donald Trump es "una maniobra urdida por Taiwán" que "no puede cambiar" el consenso internacional sobre el concepto de "una sola China", estimó este sábado el canciller chino Wang Yi.

"No es más que una baja maniobra urdida por Taiwán, que sencillamente no puede cambiar el marco de 'una China' ya integrado por la comunidad internacional", dijo el canciller al canal de Hong Kong Phoenix TV. "No creo que cambie la política adoptada desde hace años por Estados Unidos".

"El principio 'una China' es la piedra angular del sano desarrollo de relaciones entre China y Estados Unidos, y no queremos que haya interferencias ni que desaparezca ese cimiento político", agregó el ministro de Relaciones Exteriores.

El presidente electo Donald Trump rompió décadas de cauta política estadounidense este viernes al hablar con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, a riesgo de provocar una seria controversia con China.

"Durante la conversación, ellos mencionaron los estrechos lazos económicos, políticos y de seguridad" entre Taiwán y Estados Unidos, indicó el equipo de transición de Trump en una minuta del diálogo.

"El presidente electo Trump también congratuló a la presidenta Tsai por convertirse en presidenta de Taiwán este año", agregó.

No quedó inmediatamente claro qué parte inició la conversación telefónica, una de las varias que Trump ha estado realizando con líderes extranjeros desde su victoria electoral, ni si ella marca un cambio en la política.

Sin embargo, la Casa Blanca reaccionó de inmediato, reafirmando la política estadounidense que reconoce a Pekín como único gobierno de "Una China".

"No hay cambio en nuestra política de larga data en los asuntos" de China y Taiwán, dijo la portavoz de seguridad nacional Emily Horne a la AFP.

Washington cortó relaciones diplomáticas con la isla en 1979 y reconoce a Pekín como el único gobierno de "Una China", aunque mantiene amistosos lazos no oficiales con Taipei.

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