Luego de la explosión que dejó al menos 144 personas muertas la semana pasada en Tianjin, China, este jueves miles de peces aparecieron muertos en las zonas cercanas al accidente.

La ribera del río Haihe -ubicado a unos seis kilómetros del lugar de la explosión- era un trágico panorama -y del que los vecinos también se quejaron por el insoportable olor-, aunque aún se desconoce si el accidente está directamente ligado a la contaminación del agua.

Las bodegas donde ocurrieron las explosiones almacenaban cerca de 40 químicos peligrosos e inflamables, como carburo de calcio, cianuro de sodio, nitrato de potasio, nitrato de amonio y nitrato de sodio.

De todas formas, no se logró encontrar trazos de cianuro en el agua del río.

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