Ecuador, uno de los primeros focos del coronavirus en Latinoamérica, reconoció el martes que los hospitales del país carecen del personal especialista en cuidados intensivos necesario para hacer frente a la pandemia.

"Estamos trabajando todos los días para ampliar al máximo la capacidad, sobre todo de cuidados intensivos, con la limitación de que no hay suficiente personal de salud especialista", dijo el martes el viceministro de Salud, Xavier Solórzano.

Ecuador registró en 2018 un promedio de 23 médicos y 15 enfermeras por cada 10.000 habitantes, según los datos oficiales más recientes.

El país disponía de 23.800 camas hospitalarias a nivel público y privado, de las cuales unas 1.200 correspondían a Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). De las últimas, 334 al servicio de la provincia andina de Pichincha, cuya capital es Quito, la más poblada de la nación con 2,7 millones de habitantes.

Solórzano indicó a la estatal Radio Pública que "estamos en el límite, sobre todo en cuidados intensivos. En atención hospitalaria (de otras especialidades) tenemos un poquito más de holgura".

Tras lo peor de la crisis sanitaria en el puerto de Guayaquil (suroeste), donde las viviendas se convirtieron en morgues y los sanatorios se vieron desbordados ante la presencia de la covid-19, declarada el 29 de febrero, Quito experimenta una insuficiencia de las UCI.

El viceministro indicó que el país tiene "una alta demanda de atención hospitalaria" como efecto del desconfinamiento decretado en mayo (con toque de queda inicial de 15 horas al día), con miras a reactivar la economía.

El nuevo coronavirus deja en Ecuador unos 56.300 casos, incluidos 4.527 muertos (26 fallecidos por cada 100.000 personas). Las autoridades también reportaron el martes 3.071 víctimas fatales probables por el COVID-19.

Quito es la segunda ciudad con más contagios (6.571), detrás de Guayaquil (9.986).

Ambas se mantienen en alerta amarilla dentro de un semáforo para relajar las medidas de cuarentena. El toque de queda es de ocho horas diarias en ese color.

En rojo, en el que se encuentra un 20% de los 221 cantones, prohíbe la libre circulación durante once horas al día y el verde, en el que están cuatro jurisdicciones, por cinco horas.

Ecuador extendió hasta el 13 de agosto el estado de excepción decretado en marzo por la pandemia, mantiene cerradas las fronteras terrestres y suspendidas las clases presenciales, mientras que las actividades laborales se reanudan de manera progresiva.

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