Los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) salieron de la cuarentena este jueves (28.01.2021) en la ciudad de Wuhan para comenzar su investigación sobre los orígenes del nuevo coronavirus, una investigación muy incómoda para el gobierno chino, que acusó a Estados Unidos de intentar politizarla.

Tras dos semanas encerrados en un hotel de la ciudad, una docena de miembros del equipo se subieron a un autobús que los llevó a otro hotel de una gran cadena internacional.

Según el ministerio chino de Asuntos Exteriores podrán participar en seminarios y visitas sobre el terreno.

Investigación incómoda para el régimen comunista

La investigación, que China ha tardado más de un año en organizar, es extremadamente delicada para el régimen comunista, que intenta eximirse de cualquier responsabilidad sobre la pandemia.

Un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores chino incluso sugirió el año pasado, sin pruebas, que el virus podría haber sido introducido en Wuhan a finales de 2019 por soldados estadounidenses que habían acudido a participar en una competencia deportiva.

Estos acusan a los gobiernos provinciales de Wuhan y Hubei de permitir que el coronavirus se descontrolara, primero para tratar de ocultar el brote cuando surgió por primera vez en la ciudad en diciembre de 2019 y luego por no alertar al público.

Este jueves, familiares de los fallecidos por COVID-19 en Wuhan denunciaron que las autoridades chinas eliminaron su grupo en redes sociales y los están presionando para que guarden silencio. Estos acusan a los gobiernos provinciales de Wuhan y Hubei de permitir que el virus se descontrolara al tratar de ocultar y por no alertar al público.

La mayoría de las muertes en China se registraron en Wuhan

Los expertos del gobierno chino habían explicado inicialmente que la epidemia había aparecido en un mercado de Wuhan, donde se vendían animales vivos.

Mientras el país lograba contener el contagio en su territorio, el virus se extendió por todo el mundo y hasta ahora ha dejado más de 2,1 millones de muertos.

La cifra oficial de fallecidos en China es de 4.636, la gran mayoría de ellos en Wuhan (casi 3.900), una ciudad que fue puesta en cuarentena por 76 días desde el 23 de enero de 2020.

Se cree que el virus se habría transmitido de murciélagos a otras especies animales, antes de pasar a los humanos.

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