Un juez federal de Estados Unidos ordenó la liberación provisional del niño de cinco años Liam Conejo Ramos y de su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, quienes permanecían detenidos en un centro de inmigración en el estado de Texas.
Todo esto, mientras se resuelve el procedimiento migratorio iniciado en su contra, según informaron CNN, San Antonio Express-News y The New York Times.
La decisión fue adoptada por el juez Fred Biery, del Tribunal Federal del Distrito Occidental de Texas, quien dispuso que ambos sean liberados a más tardar el próximo martes desde el centro de detención familiar de Dilley.
Es allí donde permanecían internados tras ser arrestados por agentes federales en el estado de Minnesota y trasladados a más de 2.000 kilómetros de distancia.
De acuerdo con CNN, el niño y su padre fueron detenidos el pasado 20 de enero en Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis, durante un operativo de agentes federales de inmigración (ICE). Una imagen del menor detenido junto a un vehículo oficial, portando una mochila de Spider-Man, se viralizó rápidamente y generó una amplia ola de reacciones en Estados Unidos.
Los abogados de la familia, de nacionalidad ecuatoriana, señalaron que ambos ingresaron legalmente al país y solicitaron asilo en diciembre de 2024, versión que ha sido rechazada por agencias federales, las que sostienen que no cuentan con estatus migratorio regular y que el plazo para abandonar el país venció en abril.
Duro dictamen del juez por caso de Liam Conejo
En su resolución, citada por San Antonio Express-News y reproducida por CNN, el juez Biery cuestionó con dureza el actuar del Ejecutivo, señalando que el caso tuvo su origen en la aplicación de cuotas de deportación “mal concebidas e implementadas de forma incompetente”, incluso cuando ello implica, según el magistrado, traumatizar a niños.
El juez afirmó que las órdenes administrativas del Ejecutivo no superan el estándar de causa probable, subrayando que la Constitución estadounidense exige la existencia de un control judicial independiente, y comparó el actuar de la administración con permitir que “el zorro cuide el gallinero”.
Días antes, el mismo magistrado ya había emitido una resolución que prohibía la deportación inmediata del menor y su padre, mientras revisaba los antecedentes del caso.
Vecinos y autoridades escolares locales acusaron que los agentes habrían utilizado al niño como “cebo” para forzar la salida de su madre desde la vivienda familiar, versión que fue recogida por CNN y rechazada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Desde el DHS indicaron que la madre se habría negado a hacerse cargo del niño y que los agentes respetaron la decisión del padre de permanecer junto a su hijo, asegurando además que nunca se utiliza a menores como herramienta en operativos de detención migratoria.
El juez advirtió que, si bien el padre y el niño podrían eventualmente enfrentar una deportación, esta debería realizarse —según indicó— mediante un proceso más ordenado y humano que el aplicado hasta ahora, cerrando su dictamen con una referencia histórica al sistema republicano de Estados Unidos.