AFP

El líder norcoreano, Kim Jong Un, afirmó este miércoles que podría viajar a Seúl "en un futuro próximo", la que sería la primera visita de un dirigente norcoreano a la capital surcoreana desde la partición de la península, y acordó cerrar una zona de ensayos de misiles.

"Le prometí al presidente [surcoreano] Moon Jae-in que visitaré Seúl en un futuro próximo", dijo Kim durante una rueda de prensa conjunta, tras una cumbre de los dos dirigentes en Pyongyang.

Por su parte, Moon Jae-in, de visita en la capital norcoreana con el objetivo de reactivar las negociaciones sobre la desnuclearización de Corea del Norte, indicó que la visita de Kim podría producirse este año, siempre y cuando no lo impidan "circunstancias particulares". 

El presidente surcoreano añadió que Corea del Norte aceptó "cerrar de forma permanente" su zona de pruebas de misiles en Tongchang-ri, también conocida como Sohae, "en presencia de expertos de países relevantes".

Corea del Norte es objeto de múltiples sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU a causa de sus programas nucleares y balísticos, prohibidos, y ha efectuado numerosos lanzamientos desde esas instalaciones. 

Pero también efectuó disparos desde otros lugares, como el aeropuerto internacional de Pyongyang, lo que relativiza el alcance de los compromisos de Kim.

Además, Moon también afirmó que Corea del Norte podría cerrar su complejo nuclear de Yongbyon, si Washington adoptase las "medidas correspondientes", una condición también expresada de forma muy vaga.

"Propongo que pongamos fin completamente a 70 años de hostilidad y tomar un gran impulso para la paz, para volver a ser un solo país" declaró Moon, según la agencia de prensa surcoreana Yonhap.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró desde Washington esos "progresos extraordinarios". "Al día de hoy, las relaciones, al menos a nivel personal, son excelentes", señaló el mandatario, sin aludir al tema fundamental de la desnuclearización.

Por su parte, el secretario de Estado, Mike Pompeo dijo que habló con su par norcoreano y que lo invitó a una reunión en Nueva York la semana próxima, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Pompeo alabó los "importantes compromisos" asumidos por Pyongyang y dijo que Washington está dispuesto a "entablar inmediatamente negociaciones" para lograr la desnuclearización norcoreana "para enero de 2021".

Deshielo y diplomacia

Moon y Kim mantuvieron en abril una primera reunión muy simbólica en la zona desmilitarizada (DMZ) que divide la península. 

Luego se produjo un histórico encuentro entre el líder norcoreano y el presidente Donald Trump, en junio en Singapur.

Allí, Kim reiteró el compromiso norcoreano en favor de la desnuclearización de la península, pero sin mayores detalles. Washington y Pyongyang divergen sobre el sentido de semejante compromiso.

Washington exige "una desnuclearización definitiva y completamente verificada" mientras que Pyongyang quiere una declaración oficial de Estados Unidos poniendo fin a la guerra de Corea, que terminó en 1953 con un simple armisticio.

En este contexto, una visita de Kim a Seúl —inédita desde el fin de aquella guerra— permitiría al Norte y al Sur reactivar proyectos de cooperación conjuntos.

El líder norcoreano quiere que su país se beneficie de la potencia económica del Sur, mientras que Moon desea alejar de la península el espectro de un devastador conflicto intercoreano.

Modernidad

El periódico Rodong Sinmun, el órgano del partido comunista en el poder en Pyongyang, cubrió extensamente la cumbre, con el menos 35 fotos este miércoles en cuatro de sus seis páginas.

Pyongyang quería ofrecer con esta visita una imagen de modernidad, lo que se reflejó en varios de los acontecimientos celebrados.

El miércoles por la noche, Moon y su delegación cenaron con Kim y su esposa en un restaurante de pescado recientemente abierto junto al Taedonggang, el río que atraviesa la capital.

El lugar se halla frente a la colina Mansu, donde las estatuas gigantes del padre fundador de Corea del Norte, Kim Il Sung y de su hijo y sucesor, Kim Jong Il, dominan Pyongyang.

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