En medio de la situación que vive Noelia Castillo Ramos, la joven española de 25 años que este jueves recibirá la eutanasia tras una larga batalla judicial, se han dado a conocer detalles íntimos del proceso que vive la mujer.
La historia de Noelia ha estado marcada por la controversia, la oposición de sus padres y el debate sobre la eutanasia en distintas partes del mundo, con hasta el Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, entregando su posición sobre el caso.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) aprobó su solicitud, rechazando la petición de sus padres de paralizar su muerte asistida. Recientemente, dio una entrevista exclusiva a Antena 3, donde entregó los detalles que le llevaron a querer terminar con su vida mediante esa vía.
En ese contexto es que se conoció el mensaje de su abuela, que entre lágrimas y sumergidas en un abrazo, le entregó: “Algún día estaremos juntitas, no tardaremos mucho y seremos felices”.
Una familia dividida ante la decisión
El caso de Noelia Castillo también ha expuesto las diferencias familiares que pueden nacer de un proceso tan complejo como el de una muerte asistida.
Mientras su madre, Yolanda, decidió acompañarla hasta el final pese a no compartir su decisión, su padre intentó frenar judicialmente la eutanasia, recurso que finalmente fue rechazado.
De hecho, la propia joven aseguró en su entrevista que ningún integrante de su familia estaba realmente a favor, aunque sí hubo distintas formas de enfrentar su despedida.
Cabe recordar que la joven quedó parapléjica tras precipitarse desde un quinto piso. Un intento de suicidio sin éxito que estuvo motivado por episodios traumáticos que la marcaron por siempre.
Primero fue el maltrato psicológico que sufría por parte de su abuela paterna. Después fue abusada sexualmente por uno de sus exnovios y por parte de tres jóvenes, días antes de su intento de suicidio. "No lo denuncié porque fue días antes de intentar suicidarme", afirmó.
La última voluntad de Noelia Castillo
Noelia dejó claro que quiere que el procedimiento ocurra bajo sus propias condiciones.
Según explicó, la eutanasia se realizará en su habitación, donde se siente más cómoda, y pidió que ningún familiar esté presente al momento de la inyección.
Eso significa que su familia podrá despedirse antes, pero no acompañarla en el instante final.