"La Constitución y la democracia están bajo ataque, estamos ante un golpe bajo el disfraz de interpretaciones legales supuestamente legítimas", con estas palabras el presidente peruano Pedro Pablo Kuczynski (PPK), reiteró su inocencia y su intención de defenderse de las acusaciones de supuesta incapacidad moral permanente, por supuestamente estar vinculado a la empresa Odebrecht, por la cual se analizará mañana la vacancia de su cargo en el Congreso. De ser aceptada, dejará su cargo y asumirá el vicepresidente Martín Vizcarra.

Justamente, acompañado de Vizcarra y la segunda vicepresidenta Mercedes Aráoz, PPK habló en cadena nacional para reiterar su inocencia, hacer un mea culpa por "no ser lo suficientemente cuidadoso en el registro de mis actividades", y acusar a la oposición de someter al país en "una crisis política".

"No somos perfectos, pero ahora es evidente que desde un principio se buscaba llegar a lo que está ocurriendo hoy, reconozco que he cometido errores y que es lo primero que debo pedirle a ustedes, disculpas con claridad de mente y dolor de corazón (...) Disculpas por no haber sido lo suficientemente cuidadoso en el registro de mis actividades, no he sido lo suficientemente ordenando con mis archivos y memorias, lo reconozco y lamento profundamente. Es un defecto, pero no es ni nunca ha sido ni será jamás una herramienta de deshonestidad ni mucho menos de delito", dijo el mandatario.

PPK agregó además que cuenta con la lealtad de sus vicepresidentes, y pidió el apoyo al pueblo peruano al que se dirigió.

"Quiero decirles que si me apoyan su confianza no será defraudada, afirmo con toda la solmeninad y gravedad del juramento que entre mis defectos jamás he tenido el de la corrupción, la deshonestidad y el delito, creo en Dios, la fe y la unidad, recemos para que haya una verdadera reflexión antes de dar un paso tan destructivo como el que se propone", puntualizó.

 

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