El presidente ruso, Vladímir Putin, acusó este jueves a Occidente de falsear la historia de la Segunda Guerra Mundial en un artículo publicado en la revista estadounidense "The National Interest" con ocasión del 75 aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.

"No importa lo que algunos intenten probar ahora, la Unión Soviética y el Ejército Rojo hicieron la mayor y más importante contribución a la derrota del nazismo", señala el artículo titulado "Las auténticas lecciones del 75 aniversario de la Segunda Guerra Mundial".

En un extenso artículo, Putin recordó que la URSS tuvo que hacer frente al  Ejército "más fuerte" y "mejor preparado" del mundo, que desplegó en territorio soviético un 80 por ciento de sus tanques y dos tercios de sus aviones.

Con todo, agrega, el ejército soviético logró la victoria y liberó Varsovia, Belgrado, Viena y Praga, y tomó Berlín, aunque el coste fueron más de 27 millones de personas, una séptima parte de su población.

Putin dedica gran parte del artículo a fustigar a los países occidentales, especialmente europeos, por intentar esconder "bajo la alfombra", lo que él llama "la Traición de Múnich", en alusión al Pacto de Múnich (1938) firmado por Inglaterra y Francia para apaciguar a Alemania.

"La partición de Checoslovaquia fue brutal y cínica. Fue la Traición de Múnich la que sirvió de detonante e convirtió en inevitable la gran guerra en Europa", subraya y la toma especialmente con la actitud servil de Polonia con Berlín.

El presidente ruso, que nació siete años después del fin de la guerra (1952), acusó a franceses e ingleses de dejar las manos libres a Hitler para invadir Europa y a Japón para conquistar China.

"Indudablemente, los principales factores que predeterminaron la mayor tragedia en la historia de la humanidad fueron el egoísmo estatal, la cobardía y el apaciguamiento del agresor que estaba ganando fuerza", recalca.

Por eso considera "injusto" afirmar que la "visita de dos días a Moscú" del ministro de Exteriores alemán, Joachim von Ribbentrop, fue la "principal razón" de la guerra, en referencia al Pacto Mólotov-Ribbentrop de 1939 por el que Moscú y Berlín se repartieron zonas de influencia en Europa. 

"Revisionismo histórico"

"En esas circunstancias, la Unión Soviética firmó el Pacto de No Agresión con Alemania. Fue prácticamente el último país europeo en hacerlo. Además, fue hecho ante la amenaza real de una guerra en dos frentes: Alemania en el oeste y Japón en el este", afirma.

Defendió la decisión de Iósif Stalin de firmar el pacto con Hitler para "ganar tiempo" para fortalecer sus defensas después de que las potencias occidentales dejaran a la URSS sola ante el peligro nazi.

Y recordó que Sóviet Supremo de la URSS denunció los protocolos secretos adjuntos al pacto comunazi en 1989, mientras acusa a Occidente de no publicar los pactos secretos que presuntamente firmaron antes de la contienda con Hitler.

Además de criticar del caldo de cultivo para la aparición de Hitler que supuso la humillante firma del Tratado de Versalles (1919), Putin acusó a algunos países por intentar comparar el nazismo con el estalinismo en un intento de exculpar los crímenes de aquellos que colaboraron con Hitler.

Putin alerta de los peligros del "revisionismo histórico" en Occidente, ya que, insiste, la mayor lección de la contienda es la creación de un orden mundial representado por la ONU que ha mantenido al planeta al margen de un conflicto mundial durante 75 años e impidió que la Guerra Fría desembocara en la Tercera Guerra Mundial

Por ello, defiende el derecho de veto en Naciones Unidas, que llama "única alternativa a un enfrentamiento directo entre grandes potencias", y tacha de "irresponsable" las peticiones de anular esa prerrogativa.

Con el fin de preservar y mejorar dicho orden internacional, Putin recordó que Rusia ha propuesto una cumbre de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que todos los líderes han aceptado celebrar próximamente.

La agenda de dicha cumbre será desarrollar principios colectivos para resolver los problemas mundiales, desde seguridad a control de armas, lucha antiterrorista y, especialmente, superar la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus. 

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