Una pena de 30 años. Esto es lo que pide la Fiscalía de Francia para el chileno Nicolás Zepeda, investigado por la desaparición y presunta muerte de su expareja, la japonesa Narumi Kurozaki, a quien se le perdió el rastro hace una década. Se prevé que este jueves se entregará el veredicto del tercer juicio que se realiza por este caso.
Se especula que antes del mediodía de Francia se entregará el veredicto del caso que ha dado la vuelta al mundo.
Este miércoles fue un intenso día para el chileno. Esto, debido a que respondió las preguntas de la jueza y de Sylvie Galley, la abogada de la familia de la japonesa.
De hecho, en el cierre de la jornada, Nicolás Zepeda gritó y rompió en llanto al responder una última consulta: "¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo! ¡Quiero saberlo!".
Nicolás Zepeda se derrumbó. Sus nervios se quebraron por completo. Lloró desconsoladamente en medio de un público que contenía la respiración. Se llevó las manos a la cabeza, la sacudió, se cubrió el rostro con la mano durante un largo rato, antes de desplomarse pesadamente sobre su silla, consignan en el medio francés L'Est Républicain.
La reacción de Nicolás Zepeda por preguntas de abogada de familia de Narumi
Fue la abogada de la familia Kurosaki, Sylvie Galley, quien entabló una conversación con el chileno, donde le realizó varias preguntas.
"¿Sabes que veo a Narumi en mis sueños?", le consultó el chileno a la abogada. Según consignan en el medio citado, Galley le contra preguntó: "¿Te persigue a menudo, señor Zepeda?".
"No, no me persigue... para mí, todas las personas que conocemos en la vida nos dejan algo, nos acompañan en nuestro camino. Narumi es alguien a quien amé sincera y profundamente, con todos mis defectos. Creo que la hice feliz en ocasiones, aunque lamento no haber sido mejor para ella", fue la respuesta del imputado.
La abogada reiteró con otra pregunta tratando de inculpar al chileno, quien le dijo: "Entiendo que esto no te satisfaga, pero yo no la maté. La amaba profundamente. Soy incapaz de hacerle daño", indicó.