El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, realizó este martes una visita sorpresa a Bagdad, donde reafirmó el apoyo de Washington a la unidad de Irak y al compromiso con la constitución.

Tillerson se reunió con el primer ministro iraquí, Haidar al Abadi, a quien le insistió en la necesidad de diálogo en el marco constitucional y en la importancia de evitar cualquier enfrentamiento, según indicó un comunicado oficial.

La nota agrega que el jefe de la diplomacia estadounidense hizo hincapié en la importancia de reforzar la seguridad y la estabilidad en Irak y expresó su deseo de aumentar la cooperación en diferentes ámbitos con Irak, entre ellos el económico.

Ambos dirigentes abordaron la cooperación bilateral y la guerra contra el terrorismo, así como las "medidas tomadas por el Gobierno iraquí para imponer el poder federal en la provincia de Kirkuk".

Al Abadi subrayó que lo ocurrido en Kirkuk fue un nuevo despliegue de las fuerzas de seguridad y la imposición de la autoridad del Estado, lo que calificó de "medidas legales y constitucionales".

"No queremos comenzar una batalla con ningún componente (del Estado) porque todos son nuestros hijos y hemos enviado a Kirkuk el mensaje de que queremos a los ciudadanos kurdo iraquíes y trataremos con ellos como con el resto de componentes", dijo Al Abadi.

Asimismo, priorizó el desarrollo y el establecimiento de la seguridad como alternativa a las diferencias y las guerras, y remarcó la importancia de dar esperanza a los jóvenes del país.

La visita de Tillerson a Irak se produce después de que el político estadounidense pidiera ayer, mientras se encontraba en Arabia Saudí, que "las milicias iraníes", en clara alusión a las milicias progubernamentales Multitud Popular -que están bajo el control de Irak y que están apoyadas por Irán-, abandonaran el país.

El comentario fue criticado por el gobierno iraquí, que negó la presencia de dichas unidades paramilitares.

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