Las autoridades de Maldivas continúan investigando la tragedia que terminó con la muerte de cinco buceadores italianos durante una inmersión en el atolón de Vaavu, una zona reconocida por sus cavernas submarinas y complejos sistemas de cuevas.
La policía mantiene abiertas distintas líneas investigativas para determinar qué ocurrió durante la expedición. Una de las principales hipótesis apunta a una posible desorientación dentro de una caverna submarina. Según los investigadores, el grupo habría ingresado a una cavidad y, debido a las dificultades de visibilidad, terminó avanzando cada vez más hacia el interior mientras intentaba encontrar una salida.
Las autoridades tampoco descartan que el mal tiempo registrado en la zona haya influido en el accidente, ya que las condiciones climáticas podrían haber reducido la visibilidad bajo el agua y complicado el retorno de los buceadores a la superficie. Medios italianos señalaron que el hecho de que ninguno de los integrantes lograra emerger refuerza la teoría de que todos quedaron atrapados simultáneamente en la misma cavidad.
Otra de las hipótesis bajo análisis se relaciona con una posible falla en los equipos de respiración. Los investigadores evalúan si existió una mezcla irregular de gases o algún accidente vinculado a los tubos de oxígeno utilizados durante la inmersión.
Asimismo, especialistas analizan un eventual cuadro de toxicidad por oxígeno, una condición que puede producirse en contextos de estrés extremo y gran profundidad. En momentos de pánico, el organismo entra en un proceso de hiperventilación y demanda grandes cantidades de aire. Respirar oxígeno comprimido a unos 60 metros bajo el agua podría provocar un colapso físico en pocos minutos.
La tragedia ocurrió mientras el grupo realizaba una expedición a bordo del yate Duke of York, una embarcación especializada en turismo de buceo para visitantes experimentados. La desaparición fue reportada cerca de Alimatha, uno de los sectores más concurridos por aficionados al buceo debido a sus túneles naturales y pronunciados desniveles submarinos.
Tras recibir la alerta, la Guardia Costera desplegó embarcaciones rápidas y aeronaves para iniciar las labores de búsqueda. Uno de los cuerpos fue encontrado dentro de una cueva a aproximadamente 60 metros de profundidad y las autoridades creen que los otros cuatro fallecidos permanecen en la misma zona, lo que refuerza la hipótesis de un incidente ocurrido al interior de la cavidad.
Las víctimas fueron identificadas como Monica Montefalcone, de 51 años, bióloga marina, divulgadora televisiva y profesora de la Universidad de Génova; su hija, Giorgia Sommacal, de 20 años; Muriel Oddenino, también académica de la misma universidad; Gianluca Benedetti, instructor de buceo y capitán de embarcación; y Federico Gualtieri, estudiante.
Familiar de las víctimas cuestiona hipótesis de mal tiempo
En una entrevista con El Mundo el esposo de Mónica y padre de Giorgia entregó detalles sobre la experiencia y preparación de la científica, descartando que hubiese actuado de forma imprudente y cuestionando la hipótesis del mal tiempo. “Jamás ha puesto a nadie en peligro. Es una de las mejores buceadoras del mundo. Concienzuda, extremadamente bien preparada y meticulosa”, afirmó.
El hombre aseguró además que Montefalcone nunca habría arriesgado la vida de su hija ni de las personas que trabajaban con ella. "Para ella, los alumnos y ayudantes eran como niños. No tenía una relación profesor-alumno”, señaló.
También explicó que el grupo no se encontraba realizando una actividad turística, sino una expedición científica vinculada al estudio de corales, arrecifes y los efectos del cambio climático. Según relató, algunos integrantes trabajaban a distintas profundidades recopilando datos y desarrollando investigaciones. “Las Maldivas eran su segundo hogar; incluso nos casamos allí”, comentó.
Respecto de las posibles causas de la tragedia, indicó que cree que “algo debió ocurrir ahí abajo”, aunque evitó especular. “Quizás alguien tuvo problemas. Quizás los tanques. No tengo ni idea y estoy esperando a que las autoridades me lo digan”, sostuvo.
El esposo de la investigadora también destacó el alto nivel de preparación técnica de Montefalcone. “Tenía todas las certificaciones. Y cuando digo todas, me refiero a todas”, afirmó, agregando: “Nunca la vi entrar en pánico. El agua era su verdadero medio”, concluyó.