El último balance oficial del doble terremoto en Venezuela indicó que hay 1.719 fallecidos y 5.034 heridos producto de los dos movimientos telúricos que se registraron seguidamente. Por su parte, la ONU estimó que alrededor de 50 mil personas siguen desaparecidas.
La tragedia ha provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) proyectara la posibilidad de la aparición de brotes de enfermedades en el país caribeño.
El doble terremoto se ha situado en una de las principales tragedias naturales de los últimos años en el continente y rápidamente se ha comparado con otros movimientos telúricos que han generado varios fallecidos, como los que han ocurrido en nuestro país en el último siglo.
Ante esta situación, el académico de Geología de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Reynaldo Charrier, explicó las diferencias entre estos movimientos telúricos y los sismos que ocurren en nuestro país.
Las diferencias entre los terremotos de Chile con los de Venezuela
El especialista explicó que la actividad sísmica en Venezuela se produce tal como en Chile, es decir, por el desplazamiento entre dos placas tectónicas.
Eso sí, en esa zona del continente, el movimiento entre las placas se produce de manera diferente.
"En vez de chocar 'frente a frente' y hundirse una bajo la otra, como ocurre en nuestra región, las placas en la frontera norte del continente se desplazan lateralmente. Allá la placa Sudamericana se mueve también hacia el este, pero la otra placa, la Placa Caribe, ubicada hacia el norte de Sudamérica, se desplaza paralelamente al borde norte del continente", comenzó señalando el experto.
Este desplazamiento provoca una zona de roce con la formación de grandes fallas geológicas de orientación este-oeste. "A lo largo de estas fallas -que corresponden a grandes fracturas de la corteza terrestre- se produce el desplazamiento relativo de las placas, el cual se ve dificultado por el intenso roce que se produce en el contacto entre las dos", complementó.
Esto provoca que el desplazamiento a lo largo de estas fracturas "se trabe y no sea continuo", pero una vez que "la resistencia al roce es vencida, se produce la ruptura y el desplazamiento violento entre las placas. Ello genera una fuertísima vibración del suelo y de las rocas por las que ésta se desplaza, generando un sismo".
En el cierre, el especialista detalló que a lo largo de esas fallas, el cual forman una gigantesca fractura en la corteza de más de mil kilómetros de largo, el desplazamiento relativo es de unos 20 a 30 milímetros por año.
"Este es un desplazamiento lento, pero, no continuo. El roce entre las placas Sudamericana y Caribe se vence finalmente después de largos intervalos de tranquilidad sísmica. En este, caso el intervalo promedio entre grandes sismos asociados a estas fallas es de unos 100 años: 1812, 1900 y 2026, y el desplazamiento total acumulado a lo largo de estas fallas, desde hace unos 15 millones de años, se ha podido estimar en unos 100 km", cerró.
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