El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia en contra de la vicepresidenta Delcy Rodríguez: “Si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”.
Se espera que la actual vicepresidenta venezolana asuma como presidenta interina de la nación tras la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, durante la madrugada del sábado 3 de enero.
En una entrevista con The Atlantic, el mandatario estadounidense respondió a los dichos de Rodríguez emitidos durante la tarde del sábado, cuando ella reafirmó que el único presidente de Venezuela sigue siendo Nicolás Maduro, a pesar de que está detenido en Nueva York.
Además, Trump dejó ver que Venezuela no sería el único país en que planea intervenir, señalando “necesitamos Groenlandia, sin duda”.
A lo largo de la conversación, Trump endureció su tono frente a Rodríguez, asegurando que no aceptará lo que calificó como un rechazo desafiante a la intervención armada estadounidense que derivó en la captura de Maduro.
Según relató, la vicepresidenta deberá alinearse con los intereses de Washington si quiere evitar consecuencias mayores.
El mandatario, que habló desde su club de golf en West Palm Beach, sostuvo además que Venezuela podría no ser el último país sujeto a una acción de este tipo por parte de Estados Unidos.
En ese contexto, reiteró su interés estratégico por Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca y miembro de la OTAN, al que describió como una zona rodeada por presencia naval rusa y china.
Respecto del futuro venezolano, Trump marcó un giro respecto de su postura histórica contra el “nation building” y el cambio de régimen, señalando que cualquier proceso de reconstrucción sería preferible a la situación actual del país.
El tono confrontacional contrastó con las declaraciones que el propio Trump había realizado horas antes del operativo militar en Caracas, cuando afirmó públicamente que Rodríguez había manifestado en privado su disposición a colaborar con Estados Unidos y que su gobierno asumiría temporalmente la conducción del país.
En esa ocasión, incluso señaló que la vicepresidenta estaba dispuesta a hacer lo que Washington considerara necesario.