AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendió este sábado un puente de reconciliación con la Agencia Central de Inteligencia (CIA), al realizar una visita a su sede en la que aseguró a sus empleados que estaba de su lado.

"Estoy con ustedes, 1.000%", les dijo Trump. "Los amo y los respeto", insistió el nuevo presidente estadounidense, de pie delante de la famosa pared de la CIA en la que están grabadas estrellas que representan agentes caídos en sus funciones.

En su primer acto oficial como presidente, el republicano aseguró que "no hay nadie que tenga sentimientos más fuertes sobre la comunidad de inteligencia y la CIA que Donald Trump. No lo hay".

Como ya hizo durante su campaña electoral, Trump volvió a atacar a los medios de comunicación y afirmó que los periodistas que escriben sobre él "son algunas de las personas más deshonestas que existen en la tierra".

De acuerdo con el nuevo mandatario, la prensa "hizo parecer que yo tengo un problema con la comunidad de inteligencia. Y solo quiero que sepan que ustedes son la primera visita que hago, es exactamente lo opuesto" de la versión sobre las tensiones.

Durante su discurso, Trump dijo que estaba en medio de una "guerra con la prensa".

Ante una sala repleta de empleados de la CIA, Trump no se guardó elogios al legislador ultraconservador Mike Pompeo, a quien nominó para ser el próximo director de la agencia de espionaje.

"Cuando me entrevisté con él, le dije a mi equipo 'cancelen todas las otras entrevistas'", narró Trump. De acuerdo con el presidente a "todo el mundo" le gusta el legislador Pompeo, "pero mucho más importante es que todo el mundo lo respeta".

La visita de Trump a la sede de la CIA y el discurso realizado ante el muro que homenajea a los agentes caídos representó un evidente cambio en la retórica del mandatario respecto a la comunidad de inteligencia.

Las relaciones entre Trump y la comunidad de inteligencia se tensaron inmediatamente después de la elección presidencial de noviembre, cuando varias de esas agencias indicaron que Rusia había interferido en la campaña para ayudar al polémico millonario.

Ya en esa oportunidad, Trump había recurrido a Twitter para ridiculizar a las agencias locales de inteligencia, recordando que "son las mismas" que afirmaban que Irak tenía armas de destrucción masiva para justificar la intervención en ese país.

Pero esa tensión se convirtió en abierta hostilidad después que se filtraran a la prensa unos supuestos documentos de inteligencia que sugerían que Rusia podría chantajear a Trump, ya que poseía videos de fiestas del millonario con participación de prostitutas.

Trump acusó públicamente a órganos de la inteligencia estadounidense de filtrar esos documentos, cuya autenticidad nunca quedó comprobada.

En respuesta a los ataques de Trump, el director de la CIA, John Brennan, dijo a una red de televisión que el republicano -en ese momento aún presidente electo- debería tener más cuidado con sus palabras.

"Pienso que el señor Trump debería ser muy disciplinado en términos de qué es lo que dice en público", dijo Brennan, utilizando un tono completamente inusual para referirse al presidente.

En la misma entrevista, Brennan declaró también estar convencido de que Trump no entendía cabalmente "la capacidad, las intenciones y las acciones de Rusia".

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