Una organización acusada de captar adolescentes en Bolivia, trasladarlas hasta Chile y luego explotarlas sexualmente, fue desarticulada en la región de Tarapacá tras meses de investigación.

El operativo, denominado Código Infancia y que fue revelado por Reportajes de Teletrece, terminó con 10 personas detenidas y permitió rescatar a dos adolescentes, de 16 y 17 años, que actualmente permanecen internadas en un hogar.

Uno de los antecedentes que más llamó la atención durante la investigación fue la ubicación de uno de los locales clandestinos: estaba en una zona céntrica de Iquique y a solo metros de un colegio.

Una denuncia anónima destapó el caso

Reportajes T13 llegó hasta el sector donde funcionaba uno de los inmuebles investigados y constató la cercanía con el establecimiento educacional.

En tan sólo unos pocos metros, hay padres dejando a sus hijos en el colegio y, en frente, casos de explotación sexual de menores. 

La investigación comenzó precisamente a partir de antecedentes relacionados con ese domicilio. Según explicó la fiscal Camila Albarracín, de la Fiscalía Local de Alto Hospicio, una denuncia anónima recibida en diciembre del año pasado advertía movimientos sospechosos en el lugar.

De acuerdo con el reporte, adolescentes entraban y salían de las viviendas a altas horas de la noche.

Menores eran trasladadas desde Bolivia

Las diligencias permitieron a la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI avanzar desde la investigación de un domicilio hasta identificar una presunta organización criminal dedicada a captar, trasladar y alojar a personas de nacionalidad boliviana.

Según la investigación, la red seleccionaba incluso a adolescentes de entre 14 y 17 años.

Escuchas telefónicas incorporadas a la indagatoria dan cuenta de conversaciones en las que los integrantes hablaban directamente sobre la edad de las jóvenes.

"Van a venir dos chicas. Mira, la de 17 (años) sí o sí quiere venir", indica una de las voces.

Las víctimas eran trasladadas desde Bolivia hasta la frontera y posteriormente recorrían más de 200 kilómetros desde Colchane hasta Iquique.

Retenían sus documentos y restringían sus horarios

Una vez en Iquique, según la investigación, a las menores les retenían sus pasaportes y otros documentos, restringían sus horarios y las explotaban sexualmente en casos de prostitución.

Los clientes llegaban hasta los inmuebles después de encontrar fotografías de las adolescentes en sitios de internet. Al seleccionar los avisos, eran redireccionados a una conversación de WhatsApp, donde recibían información y las direcciones de los locales.

Los recintos contaban además con cámaras de seguridad y timbres, para controlar a las personas que entraban y salían.

Quién es la mujer acusada de liderar la red

La investigación apunta a Marlene Galvis, ciudadana boliviana con residencia legal en Chile, como la presunta líder de la organización.

Según la PDI, la mujer se comunicaba directamente con captadoras en Bolivia, realizaba los tratos y posteriormente entrevistaba a las jóvenes antes de decidir si podían ingresar a los locales.

La Fiscalía también identificó a otros integrantes que habrían cumplido funciones logísticas y de transporte. Uno de ellos habría realizado viajes hasta la frontera para recoger a las jóvenes y trasladarlas a Iquique.

10 detenidos quedaron en prisión preventiva

Tras meses de vigilancia y escuchas telefónicas, la PDI allanó simultáneamente locales en Iquique y Alto Hospicio.

Durante los procedimientos se incautaron vehículos, casi $19 millones en efectivo, registros con la contabilidad de las ganancias y criptomonedas.

La operación terminó con 10 personas detenidas, quienes fueron formalizadas por los delitos de trata de personas con fines de explotación sexual y pertenencia a una asociación criminal. Todos quedaron en prisión preventiva.

El comisario Arturo Rivas, de la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI de Iquique, detalló que "respecto a los detenidos, son alrededor de 10 personas. Respecto de menores de edad, estamos en coordinaciones con nuestro agregado en Bolivia para determinar fehacientemente la edad de estas personas".

En paralelo, las diligencias continúan con el análisis de teléfonos y la verificación de las edades de otras mujeres encontradas durante el operativo. 

Hasta ahora, la investigación confirmó que dos de las víctimas eran menores de edad.

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