El juicio contra 11 integrantes de una célula del Tren de Aragua desarticulada en agosto de 2024 comenzó este jueves en la región de Valparaíso. Entre los acusados figuran líderes y sicarios de la organización criminal, quienes enfrentan cargos por delitos como asociación criminal, homicidios, tráfico de drogas, tráfico de armas y lavado de activos.
Según antecedentes expuestos por el Ministerio Público, en conjunto, las penas solicitadas superan los 400 años de cárcel efectiva.
La investigación se desarrolló en el marco del operativo denominado “Tren del Mar”, procedimiento que permitió desbaratar una facción de la organización transnacional que operaba en Viña del Mar.
La Fiscalía presentó gran número de evidencias para sustentar la acusación. Entre los antecedentes considerados figuraban miles de archivos, además de peritajes y declaraciones de decenas de testigos.
El fiscal jefe del Sistema de Análisis Criminal de la Fiscalía Regional de Valparaíso, José Uribe, explicó que el Ministerio Público contemplaba alrededor de 500 medios de prueba, incluyendo más de 103 testigos y cerca de 30 peritos.
Entre los delitos investigados se encuentran tres homicidios ocurridos en Viña del Mar entre 2023 y 2024.
El primero de ellos ocurrió el 19 de noviembre de 2023, bajo el Puente Libertad, donde una persona en situación de calle fue asesinada con disparos.
El segundo caso se registró el 7 de abril de 2024 en calle Arlegui, cuando un hombre fue atacado a tiros por sujetos que se desplazaban en un vehículo.
El tercer crimen investigado ocurrió el 13 de julio de 2024 en el sector de Villa Independencia. En ese hecho, la víctima recibió 47 impactos de bala.
Fuertes medidas de seguridad en juicio contra célula del Tren del Mar
Debido al nivel de riesgo atribuido a la organización, el tribunal adoptó medidas de seguridad extraordinarias para el desarrollo del proceso judicial.
El juicio se realizó de manera telemática, por lo que los imputados participaron desde distintos recintos penitenciarios y no fueron trasladados hasta el tribunal.
Además, los cuatro fiscales que intervinieron en la causa mantuvieron identidad reservada, mientras que varios testigos declararon bajo medidas especiales de protección, entre ellas biombos, distorsionadores de voz y comparecencias remotas para evitar su identificación.
Se estimaba que el juicio se extendería por cerca de tres meses.