El Ejército fue acusado de intervenir los teléfonos de al menos cuatro militares que denunciaron casos de corrupción institucional tanto de forma pública como judicial.

Según señala Radio Bío Bío, uno de los uniformados cuyas conversaciones fueron grabadas y transcritas, es el capitán de Ejército, Rafael Harvey, quien fue procesado y detenido por el delito de sedición, Sin embargo la Corte Marcial, el 12 de junio pasado revocó el fallo y lo declaró inocente.

La operación se llevó a cabo durante la administración del ex comandante Humberto Oviedo, actualmente investigado por corrupción, acusado de malversar 4500 millones de pesos en la arista “agencias de turismo”. 

El Ejército respondió a la acusaciones mediante un comunicado, donde señalan que: “Las actividades de inteligencia y contrainteligencia, necesarias para detectar, neutralizar y contrarrestar, dentro y fuera del país, las actividades que puedan afectar la defensa nacional, se han ajustado plenamente a las disposiciones de la ley N° 19.974, sobre el Sistema de Inteligencia del Estado y crea la Agencia Nacional de Inteligencia”.

El comunicado también establece que las acciones fueron autorizadas por “los señores Ministros de la Corte de Apelaciones de Santiago designados al efecto, en los casos que es exigido por la citada ley”. 

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