La Embajada de China en la República de Chile emitió durante la jornada de este sábado una dura declaración pública tras la decisión de Estados Unidos de revocar las visas del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz; del subsecretario Claudio Araya; y de su jefe de gabinete, Guillermo Petersen, acusando a Washington de actuar en contra de los intereses nacionales de Chile.
En el comunicado, la representación diplomática sostuvo que la medida estadounidense -justificada por supuestos riesgos a la “infraestructura crítica de telecomunicaciones del hemisferio occidental”- se relaciona con el proyecto de cable submarino transpacífico entre Chile y China, iniciativa que busca conectar directamente Valparaíso con Hong Kong.
Según la embajada, la sanción constituye un “desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile”, además de reflejar una postura dominante de Estados Unidos en la región.
La declaración agrega que el proyecto no afecta intereses de terceros países y que su objetivo es fortalecer la conectividad digital entre Sudamérica y Asia.
“La parte estadounidense hizo caso omiso de la fuerte oposición de China y tomó medidas arancelarias unilaterales”, señaló la Embajada de China en Chile, agregando que esa decisión “afecta gravemente los derechos e intereses legítimos de China”.
El texto afirma que el proyecto responde a necesidades mutuas de cooperación y fortalecería la posición de Chile como hub digital regional, consolidando su conexión con Asia, principal centro económico global y mayor socio comercial del país. Asimismo, en el mismo documento se recalca que la iniciativa no socava intereses de terceros Estados.
La representación diplomática va más allá y acusa a Estados Unidos de intentar mantener un monopolio en telecomunicaciones internacionales, recordando antecedentes como el caso “PRISM” para cuestionar la postura estadounidense en materia de vigilancia y datos. También menciona la Doctrina Monroe como parte de una tradición de influencia hemisférica que, a su juicio, continúa vigente.
La declaración se suma a la reacción del Presidente Gabriel Boric, quien rechazó las acusaciones y defendió la soberanía chilena para definir sus alianzas estratégicas.
“Instamos a Estados Unidos a corregir de inmediato sus prácticas erróneas y resolver las diferencias a través del diálogo y la consulta en condiciones de igualdad y respeto mutuo”, concluyeron desde la embajada de China en Chile, reiterando su llamado a retomar los canales diplomáticos.