La jornada de este martes se realizó la formalización del joven de 18 años que perpetró un ataque armado en un colegio de Calama, región de Antofagasta.

Durante la audiencia, el fiscal Eduardo Peña entregó nuevos antecedentes sobre lo ocurrido la mañana de ese viernes 27 de marzo, específicamente, sobre la planificación y ejecución del ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta.

De acuerdo a lo señalado por el fiscal, el joven dejó registro en un cuaderno de un ataque planificado al que denominó en latín 'Dies Irae' (día de ira)De hecho, el video que subió a YouTube momentos previos al ataque tenía la misma descripción, acompañado de la fecha '27/03'.

En la instancia, también se indicó que el sujeto fijó como fecha límite para el ataque el 15 de mayo y estableció motivaciones como odio, capitalismo y misantropía (desprecio generalizado hacia el género humano).

Además, en el cuaderno se incluía una planificación detallada, donde el imputado señalaba que actuaría solo, sin cómplices, con el objetivo de generar alto impacto mediático y fama en caso de sobrevivir tras el ataque.

Asimismo, dentro de las desventajas de sobrevivir, precisó que estaba el que fuera arrestado, le dieran cadena perpetua y la vergüenza.

De acuerdo con lo expuesto por la Fiscalía, el objetivo principal eran niños de primero básico, a quienes consideraba "más puros y eran un blanco fácil para maximizar bajas".

El ataque del joven en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama

En la audiencia se describió que cerca de las 10:40 horas el imputado ingresó al recinto educacional con diversos elementos para ejecutar el ataque, como cuchillos tipo katana, una luma metálica y un hacha tipo tomahawk.

También portaba gas pimienta, una jeringa con un líquido extraño, líquidos inflamables como alcohol isopropílico, diluyente, y medicamentos como luoxetina (antidepresivos) y un inhalador con salbutamol.

Por otra parte, portaba un artefacto explosivo artesanal simulado, compuesto por un termo metálico con cables, temporizador y otros elementos, que —según la Fiscalía— buscaba generar una distracción para facilitar el ataque.

Una vez en el colegio, dirigió a un baño del establecimiento de Calama, donde se preparó para perpetrar el ataque. Sin embargo, al salir y cuando se dirigía hacia el sector donde se encontraban estudiantes más pequeños, fue interceptado por la inspectora María Victoria Reyes, a quien atacó rociándole gas pimienta en el rostro y posteriormente apuñalándola por la espalda. 

Luego atacó a una segunda inspectora, provocándole una herida frontal y otra en el hombro. La agresión, según la Fiscalía, generó que se le cayera el cuchillo, lo que no impidió que segundos después atacara a tres estudiantes. 

Durante toda la audiencia, el imputado movió la cabeza negando cada una de las cosas que señaló el fiscal.

Finalmente, el adolescente de 18 años quedó con la medida cautelar de prisión preventiva mientras se desarrolla la investigación del Ministerio Pública, para que el tribunal le dio 180 días.

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