Un estremecedor caso fue dado a conocer este lunes por T13, tras informar el hallazgo de un cuerpo calcinado en Arica, correspondiente a un menor de 14 años.
La víctima, de nacionalidad chilena, fue identificada como Benjamín Ortíz Ríos, quien se encontraba bajo el cuidado del servicio Mejor Niñez en la ciudad.
El cuerpo fue encontrado en el sector de Las Llosyas, hecho que generó conmoción en la comunidad y activó un amplio despliegue policial. De acuerdo con los primeros antecedentes de la investigación, el joven habría fallecido el pasado 16 de febrero a causa de un paro respiratorio provocado por asfixia mecánica por ahorcamiento, en un contexto que está siendo indagado.
"La forma de su muerte da cuenta de lo que muchas veces se define como un ajuste entre organizaciones delictuales", detalló el fiscal regional Mario Carrera.
El persecutor entregó antecedentes que dan cuenta de la brutalidad del crimen y de cómo fue descubierto el cuerpo del adolescente. "Él no estaba enterrado, ni en otras circuntancias donde se hubiera intentado ocultar su cuerpo, sino que se calcinó y hubo personas que vieron eso. Se dio aviso a la policía y obviamente ahí dimos inicio a la investigación", agregó.
Desde el Ministerio Público advierten que se trata de un actuar frío y premeditado. Este tipo de homicidios se volvió frecuente en la región entre 2021 y 2022, en medio de la irrupción de organizaciones criminales, aunque en el último tiempo se estimaba que estas bandas estaban en retirada.
"Lo que no nos habíamos topado es que esto afectara a un chileno. Cuando hablamos de los crímenes anteriores normalmente teníamos como víctima a ciudadanos extranjeros, en particular venezolanos. Una de las cosas que más nos preocupa en este tipo de hechos, es que se pudieran estar reagrupando bandas que, bajo nuestro criterio, están desarticuladas u operando en su mínima expresión", señaló el fiscal.
Posible motivo de crimen de menor de 14 años apunta al tráfico de drogas
Una de las líneas investigativas apunta al tráfico de drogas como posible móvil del crimen.
El adolescente debía encontrarse en una residencia de administración directa del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, pero se había escapado. Desde la institución abordaron el caso y las acciones desplegadas tras su desaparición.
"Obviamente nos estamos enfrentando a algo que va mucho más allá de la capacidad que tiene el Servicio de Protección de Menores", señaló Claudio Castillo, director de la entidad.
"El equipo a cargo realizó todas las gestiones necesarias. Se coordinaron respuestas desde el intersector, se hicieron las búsquedas, nuestros equipos se desplegaron en este proceso. Por lo tanto, este es un caso que va más allá de la capacidad de lo que podemos responder, y por cierto, esto también implica una exposición al riesgo por parte de nuestros trabajadores", agregó.