Parecía uno de los procedimientos habituales después de una detención. A la víctima le dijeron que tenía derecho a realizar una llamada telefónica y decidió comunicarse con su abogado.
Al otro lado de la línea, eso sí, contestó el exfiscal Vinko Fodich. El hombre que habría estado detrás del secuestro contra uno de los vinculados al denominado Clan Chen.
La escena ocurrió al interior del denominado “falso cuartel” de la PDI, montado en un edificio en Santiago, y que habría sido utilizado para secuestrar y extorsionar a personas relacionadas a la mafia china.
Según la investigación de la Fiscalía Supraterritorial, aquella comunicación no habría sido una coincidencia.
La llamada a Vinko Fodich desde el falso cuartel
El secuestro ocurrió el 6 de agosto, cuando una de las víctimas fue subida a un vehículo institucional y trasladada hasta el inmueble que había sido acondicionado para aparentar ser una dependencia de la policía civil.
En su interior había computadores, carpetas, tazones con el logo de la PDI, una pizarra con fotografías del clan Chen y hasta un pendón del FBI. Un televisor, además, reproducía constantemente imágenes de operativos de la agencia estadounidense.
Fue dentro de ese escenario donde los supuestos funcionarios permitieron al detenido realizar una llamada.
El número al que se comunicó era el de su propio abogado: Vinko Fodich, que en ese momento y según la Fiscalía, habría estado en los dos "bandos".
Posteriormente, el exfiscal llegó hasta el inmueble acompañado por una mujer vinculada a la familia.
Según los antecedentes recopilados por Reportajes Teletrece, quienes estaban en el lugar incluso encendieron las balizas de los vehículos supuestamente institucionales cuando ambos se aproximaban, buscando darle aún más fuerza a la versión de que se trataba de un procedimiento policial real.
“Vinko señaló que la orden era real”
Una vez dentro, Fodich habría entrado en acción en su rol de abogado de la víctima. Así lo relató una de ellas en su declaración: “Al pasar como una hora... Entró por la puerta de la sala, el abogado Vinko... el ‘sujeto A’ dijo ‘tiene orden de detención y todavía no la vamos a detener’, exhibiendo un documento, el cual fue revisado por Vinko, quien luego señaló que la orden era real”.
De acuerdo con ese testimonio, los supuestos funcionarios plantearon posteriormente una exigencia: debían pagar $300 millones.
Nuevamente, las víctimas habrían recurrido a su abogado para saber qué hacer.
“Le respondimos que Vinko debía opinar al respecto, y éste último se me acercó diciéndome que debíamos acceder a la solicitud de los funcionarios de la PDI para que así quedara en libertad”, declaró la víctima.
Entregaron $30 millones como garantía
Según los antecedentes de Reportajes T13, tras conversaciones entre los involucrados se acordó la liberación de las víctimas, pero el grupo habría exigido primero $30 millones como garantía.
El secuestro se extendió por aproximadamente cinco horas.
Incluso Fodich habría acompañado a una de las víctimas hasta su departamento para buscar esos $30 millones. Durante ese trayecto, según la investigación, el exfiscal habría permanecido conectado telefónicamente con personas a quienes el Ministerio Público atribuye participación en los hechos.
Pero el laberinto judicial del exfiscal está lejos de terminar. Esta semana fue allanada la oficina de una de sus sociedades. Se trata de E-PANDA, firma que comparte con un imputado en causas de extorsiones en Valparaíso y sus vínculos con la denominada mafia china, la cual habría sido utilizada para lavar más de $5 mil millones de pesos.
Por el momento, todos los implicados en la investigación antes descrita, habrían optado por cooperar con la justicia.
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