Durante la tarde de este sábado, un grupo autoconvocado de entre 10 y 15 personas llegó hasta el frontis de la embajada de Estados Unidos en Chile para manifestarse contra la operación militar que culminó con la detención de Nicolás Maduro.

La convocatoria se enmarcó en llamados previos realizados para cerca de las 17:00 horas, luego de que se confirmara la captura del mandatario venezolano tras ataques aéreos ejecutados por Washington en Caracas y otras zonas del país.

Los manifestantes portaban lienzos y consignas críticas a la intervención estadounidense, en una movilización que se desarrolló de manera pacífica y sin alteraciones al orden público.

La protesta no necesariamente apuntaba a respaldar al Gobierno de Maduro, sino a rechazar lo que califican como una agresión de una potencia extranjera en territorio venezolano y, por extensión, en América Latina. Todo lo anterior, en un contexto marcado por la escalada militar en la región.

“Maduro es la excusa para el petróleo”, decía un cartel de uno de los manifestantes.

En el exterior de la sede diplomática se mantuvo un contingente policial resguardando el perímetro, mientras los asistentes permanecían en la vía pública ejerciendo su derecho a manifestarse.

Uno de los voceros señaló que no se les permitió acercarse a la embajada para escuchar declaraciones del embajador estadounidense, pese a que -según indicó- la movilización se realizaba de forma tranquila y con presencia de familias, jóvenes y niños.

Durante la jornada, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, salió brevemente al exterior y saludó a las fuerzas policiales, respondiendo algunas consultas de la prensa.

En tanto, los organizadores señalaron que se esperaba la eventual llegada de más personas durante la tarde, en el marco de distintas convocatorias impulsadas por grupos con posiciones diversas, pero coincidentes en el rechazo a la operación militar estadounidense en Venezuela.

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