El excandidato presidencial independiente Harold Mayne-Nicholls reveló la dificultad que encuentra al buscar generar ingresos mediante la venta de contenido futbolero para enfrentar las deudas que dejó su fallida candidatura.

En entrevista con LUN, el ex timonel de la ANFP explicó que descartó realizar colectas públicas pese a que recibió múltiples ofrecimientos.

“Mucha gente me dijo: ‘Dame tu Cuenta RUT y te hacemos una lucatón’. Pero eso me genera ruido”, afirmó.

Una campaña que dejó un déficit millonario

Según relató, su aventura presidencial, en la que obtuvo más de 160 mil votos, terminó con un déficit cercano a los $300 millones, luego de que la campaña solicitara créditos por más de $559 millones y recibiera un reembolso parcial del Servel.

Ante ese escenario, decidió buscar fórmulas alternativas para generar recursos sin depender de donaciones directas.

“Prefiero mil veces decirles: cómprame este contenido, que es mi trabajo, y con eso pago”, señaló.

Harold Mayne-Nicholls y la apuesta por vender "contenido futbolero"

Mayne-Nicholls explicó que su proyecto consiste en crear y vender material digital vinculado al fútbol internacional y chileno (entre otros temas relacionado a efemérides), aprovechando su trayectoria en el rubro.

Entre las iniciativas destaca una serie llamada “Historias americanas en la Copa del Mundo USA 1994”, con videos de alrededor de 20 minutos donde revive anécdotas, experiencias personales y episodios históricos del fútbol bajo su lupa.

Entre ellos se encuentra el mítico doping de Diego Maradona, la muerte del colombiano Escobar tras un autogol que eliminó a su selección de la cita planetaria o el autógrafo que le pidió Pelé.

Además, proyecta desarrollar cápsulas sobre la historia de las Copas del Mundo, desde la creación del balompié en 1863 hasta el próximo Mundial, incluyendo temas como la organización y evolución del fútbol internacional.

Consultado por el citado medio sobre los límites editoriales de su proyecto, aseguró que no piensa autocensurarse para atraer suscriptores.

“No soy de tener muchas cosas prohibidas. Cuando algo me parece que debe divulgarse, lo digo”, indicó, aunque sí reconoció que existen costos asociados a esa decisión. "A veces tiene costos, pero no me autocensuro", afirmó.

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