Un chat interno de funcionarios de la Municipalidad de Cerrillos quedó bajo la lupa tras revelarse que era utilizado para "rankear" a compañeras de trabajo y realizar comentarios sobre ellas. La difusión de estos antecedentes derivó en la salida de funcionarios y reavivó el debate sobre el acoso y la misoginia en ambientes laborales.

La situación salió a la luz luego de revelarse la existencia de un grupo denominado "Misoginias Comunicacionales", integrado por funcionarios del equipo de comunicaciones municipales. Según los testimonios conocidos durante una investigación de Reportajes de Teletrece, los participantes intercambiaban mensajes en los que "rankeaban" a sus compañeras, emitiendo comentarios sobre ellas durante la jornada laboral.

Uno de los integrantes del chat afirmó a Reportajes de Teletrece que nunca solicitó participar en el grupo y que fue incorporado automáticamente. "A nosotros no nos preguntaron si queríamos participar de este grupo. No nos enviaron un link de invitación, solamente se creó un grupo y agregaron a todos los hombres", señaló.

Sin embargo, los antecedentes conocidos indican que dentro del chat se compartían mensajes que calificaban a mujeres del municipio, una práctica que ha sido cuestionada por especialistas en derecho laboral y género.

Marcelo Albornoz, exdirector nacional del Trabajo, sostiene que este tipo de conductas vulneran la dignidad de las trabajadoras y podrían constituir acoso laboral, además de infringir la normativa interna de la institución.

Municipio confirmó desvinculaciones

Tras conocerse los hechos, el alcalde Johnny Yáñez declinó entregar una entrevista, pero remitió una declaración escrita en la que informó las medidas adoptadas. "Solicité la renuncia del funcionario y, a la luz de nuevos antecedentes, también se terminó el vínculo contractual de otro funcionario. Los demás involucrados ya no mantienen relación laboral con el municipio", indicó.

Durante una sesión del concejo municipal realizada el 9 de julio, concejales solicitaron explicaciones por lo ocurrido y pidieron que todos quienes participaron en el grupo asumieran responsabilidades.

El episodio de Cerrillos se conoció en medio de una investigación más amplia sobre redes de violencia digital contra mujeres. No obstante, el caso municipal puso el foco en otra práctica que especialistas consideran preocupante: la normalización de conversaciones misóginas dentro de entornos de trabajo, donde mujeres son tratadas como objeto de evaluación o competencia entre hombres.

Para expertos en violencia de género, este tipo de conductas contribuye a perpetuar ambientes discriminatorios y puede tener consecuencias tanto administrativas como laborales para sus responsables.

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