Este lunes, Reportajes Teletrece mostró una realidad poco conocida en nuestro país. La presencia de la mafia albanesa en territorio nacional y su intento por abrir una nueva ruta para el tráfico de cocaína hacia Europa.

La investigación reveló cómo una organización criminal vinculada a una de las mafias más peligrosas del mundo, intentó utilizar puertos chilenos para enviar cocaína a Europa, en una operación que involucró a ciudadanos albaneses, financistas chinos y custodios peruanos.

En el centro de la trama aparece Viktor Gjini, un ciudadano albanés que, según el reportaje, habría trabajado como agente de inteligencia tras la caída de la dictadura comunista en Albania.

Quién es Viktor Gjini, miembro de la mafia albanesa

De acuerdo con la investigación, Gjini llegó a Chile utilizando pasaporte neerlandés y se instaló en un hotel de Las Condes mientras coordinaba reuniones para concretar el envío de 200 kilos de cocaína hacia Europa.

La Fiscalía lo describió como un sujeto “con alta preparación”, que hablaba cuatro idiomas y tenía conocimientos sobre exportaciones, puertos y rutas marítimas.

"Estamos hablando de un sujeto con alta preparación y capacidades. No es un traficante cualquiera, de menor envergadura. Por el contrario, es un sujeto que hablaba cuatro idiomas, que conocía cuáles eran los principales productos que exportaba nuestro país, conocía rutas, nombres de barco. Y él, lo primero que dice es 'quiero ir a Valparaíso porque quiero conocer cómo funciona y cómo es el puerto'", explica el fiscal Carlos Ribas, del equipo SAC-ECOH de Valparaíso.

Su objetivo era establecer una nueva ruta de tráfico desde Chile hacia Europa utilizando contenedores marítimos, operación que terminó siendo infiltrada por un agente encubierto de la Armada y monitoreada por Carabineros.

Finalmente, Gjini fue detenido en un mall del sector oriente de Santiago y posteriormente condenado por narcotráfico.

Cómo opera la mafia albanesa

Según dio a conocer Reportajes Teletrece, las organizaciones criminales albanesas tienen una fuerte presencia en el tráfico internacional de cocaína hacia Europa. Europol incluso estima que participan en cerca de la mitad de las grandes incautaciones de droga realizadas en el continente.

La investigación mostró que estas estructuras operan mediante redes internacionales altamente coordinadas, utilizando intermediarios en distintos países, financiamiento clandestino y métodos de verificación extremadamente sofisticados.

Uno de ellos fue el sistema conocido como “Guajala”, utilizado para concretar la entrega de dinero entre integrantes de la red criminal sin necesidad de conocerse personalmente. El mecanismo consistía en romper un billete de dólar y utilizar el número de serie como código de validación entre las partes.

El reportaje también reveló que la operación en Chile incluyó reuniones en hoteles, visitas al puerto de Valparaíso, coordinación con ciudadanos chinos para mover dinero y almacenamiento de cocaína en un edificio residencial de Recoleta.

La investigación terminó con detenciones simultáneas en distintos puntos de Santiago y fue catalogada como el primer gran golpe de Chile contra la mafia albanesa.

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