A través de una llamada anónima, la PDI fue alertada de un increíble hallazgo en Rancagua. Un particular mantenía en su patio un cocodrilo disecado.

El ejemplar, utilizado como adorno por su dueño, supera los dos metros de largo.

Así, la Policía de Investigaciones se coordinó con el Servicio Agrícola y Ganadero O’Higgins (SAG), y concurrió hasta el lugar, confirmando los alcances de la denuncia.

Oficiales de la PDI informaron del hecho a la fiscal de turno de Rancagua, ya que la especie se encuentra protegida por la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora, del año 1975.

El animal deberá ser examinado por un especialista, para determinar con exactitud su procedencia. Además, fue trasladado hasta el Parque Safari de Rancagua, donde está siendo estudiado.

El dueño del ejemplar, en tanto, no registraba antecedentes penales, por lo que quedó a la espera de una citación de la Fiscalía.

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